Incertidumbres envuelven nexos EEUU-Europa

WASHINGTON (AFP).- Con el cambio político en España, Washington percibe, un año después del inicio del conflicto en Irak, que sus relaciones con Europa están sometidas a nuevas tensiones y serias incertidumbres, revelaron expertos en Estados Unidos.

Estos temores también fueron expresados por numerosos medios y comentaristas estadounidenses: el hecho de que los atentados de Madrid se atribuyan a la red terrorista Al Qaida puede debilitar el apoyo de los europeos en la lucha contra el terrorismo iniciada por Estados Unidos.

Para Anthony Cordesman, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), el grupo de Osama Bin Laden podría realizar otras acciones de este tipo para fracturar la alianza antiterrorista que Washington se esfuerza en crear en Europa y Medio Oriente.

“Al Qaida quiere realizar acciones que dividan a occidente y el mundo árabe (…). España no es más que un hito en lo que podría ser un proceso contínuo de atentados y desafíos”, estimó.

La elección española del domingo, tres días después de los atentados, arrojó la derrota del partido del presidente saliente José Maria Aznar, uno de los más fieles aliados del presidente George W. Bush en Europa, y la victoria de los socialistas, muy críticos de la política estadounidense, especialmente respecto a Irak.

Robert Kagan, uno de los teóricos de los neoconservadores estadounidenses, muy influyentes en el entorno de Bush, afirmó que con estos atentados “Al Qaida dio un golpe estratégico y no simplemente táctico” en las relaciones euro-estadounidenses.

“Si otras opiniones públicas estiman que los españoles tienen razón, y concluyen que la vía más segura en los asuntos del mundo es disociarse de Estados Unidos, entonces la sociedad transatlántica está terminada”, agregó en una columna publicada por el diario The Washington Post.

Las vivas críticas de la guerra en Irak realizadas por las futuras autoridades en España y las perspectivas de retiro de los 1.300 soldados de Irak constituyen igualmente un serio revés para la noción de la “coalición de voluntarios”, elaborado por Washington para rodearse de aliados, sin tener que movilizar a instituciones como la ONU o la OTAN, sugieren algunos analistas.

“La división entre la ‘nueva’ y la ‘vieja’ Europa permitía a Estados Unidos elegir a sus aliados allí. Con la evolución de España en dirección a Francia y Alemania, ello se va a volver más difícil”, asegura Robin Niblett, otro experto del CSIS.

Pero para este especialista en relaciones internacionales, el rechazo a la guerra en Irak no es un fenómeno nuevo en la opinión pública española, y la precipitación del gobierno de Aznar por atribuir los atentados a los separatistas vascos de ETA contribuyó a ese punto de vista.

“La opinión pública española no cambió debido a un simple temor al terrorismo, sino debido a la arrogancia que demostró el gobierno” en su manejo de la crisis, opinó.

El gobierno de Estados Unidos, por su parte, eligió responder con prudencia al nuevo orden español, considerando que todavía es demasiado pronto para juzgar qué ocurrirá en relación a Madrid y Bagdad.

La Casa Blanca dice que es posible que se busque una nueva resolución de la ONU para renovar el mandato de las fuerzas extranjeras en Irak, con la esperanza de que ello permita que las fuerzas españolas permanezcan.