Incógnitas de las variantes

Incógnitas de las variantes

Sobrecogedoras comprobaciones científicas de que el virus SARS-CoV-2 experimenta cambios para tornarse más contagioso y reforzado para eludir las defensas del organismo, suma dificultades a la tarea de vencer la enfermedad covid-19 en este trance de pandemia.

Sobre los hombros del Gabinete de Salud recae más crucialmente ahora tomar decisiones certeras para la contención de contagios que representarían mayores riesgos para la vida de pacientes.

Cuáles variantes suscitan interés y cuáles, como la temida Delta, circulan en el país y mostrarían estrecha vinculación a casos severos o letales del presente. Interrogantes isoslayables.

Debe establecerse a corto plazo si la ofensiva del sistema sanitario contra la elusiva enfermedad debe hacerse más restrictiva y si la efectividad de las vacunas que han estado en uso tienen en este medio el alcance que satisface a los órganos multilaterales de la salud.

Para generalizar la aplicación de terceras dosis, procedería aceptarla como precaución adicional si no conlleva riesgos colaterales, recurso aceptado para mantener la inmunidad contra otras infecciones.

Es factible científicamente acelerar de emergencia la aplicación de fórmulas y tratamientos razonablemente seguros, obviando alguna fase del desarrollo de fármacos, como ya ocurrió con todas las inoculaciones que están dando resultado en países bien encaminados contra el virus que azota al mundo.

Perturbaciones sin contrapeso

La tenacidad de quienes se arrogan el derecho a ocupar espacios urbanos en perjuicio de los demás, o emiten ruidos ensordecedores y suciedad en agresión a vecindarios, logra sistemáticamente doblegar autoridades.

No pocas veces, las denuncias de perturbaciones formuladas a la Policía y al 911 caen en saco roto; o los rangos y las «buenas conexiones» con el poder, neutralizan los ejercicios de autoridad contra los focos que afectan la vida en convivencia.

El “vuelve y vuelve” que se vive traduciendo en reapertura de negocios nocivos convierte en sal y agua las incautaciones de equipos calificados de malditos por la intensidad de sus decibeles.

Así como existen «defensores» del silencio y la paz que merecen las familias en todo lugar, existen también los cabilderos y «cuñas» que anulan correctivos generado inmunidad.