India y Pakistán logran una tregua

NUEVA DELHI (ANSA).- India y Pakistán pondrán en marcha un cese del fuego desde la próxima medianoche en relación con el conflicto de Cachemira, que enfrentó reiteradamente a ambos países en las últimas décadas y, en especial en 2002, cuando estuvieron al borde de una guerra nuclear.

El anuncio fue dado simultáneamente en Nueva Delhi e Islamabad y el dato más significativo es que los garantes del acuerdo son los responsables militares de los dos países.

“Los generales que dirigen las operaciones militares de India y Pakistán llegaron a un acuerdo de cese del fuego, con efecto a partir de la medianoche de ayer a lo largo de la frontera internacional, la línea de control y el glaciar de Siachen”, expresó una declaración conjunta difundida por las agencias indias.

La tregua había sido anunciada hace dos días por el premier paquistaní, Zafarullah Jamali, que marcó como término para el fin de las hostilidades la fiesta islámica de Eid al-Fitr que se celebra mañana y que marca el final del Ramadán, el período de penitencia y ayuno de los musulmanes.

La propuesta fue aceptada por India porque el ofrecimiento de Jamali constituía una respuesta a las ofertas efectuadas en octubre por Nueva Delhi para reanudar la comunicación aérea y ferroviaria entre ambos países, del mismo modo que la cooperación deportiva congelada tras la crisis de 2001.

El fin de la hostilidad militar entre ambas potencias nucleares debe en teoría devolver la normalidad a Cachemira, región india habitada en su mayoría por musulmanes, donde sólo en los últimos meses hubo más de 300 muertos a causa de enfrentamientos cotidianos entre militantes islámicos y fuerzas de seguridad.

India había propuesto a su vez también el cese del fuego en la región asiática del Siachen, el glaciar donde los enfrentamientos entre los dos ejércitos registran frecuencia diaria.

Desde 1984, cuando tropas de Nueva Delhi se instalaron a unos 4.000 metros de altura, la zona es escenario de duelos cotidianos.

El control de las posiciones por parte de unidades de ambos ejércitos implica el derroche de cifras millonarias, dinero que ahora podrá ser empleado para hacer frente a los bienes y servicios de los que tienen necesidad tanto India como Pakistán.

Las autoridades de los dos países tomaron conciencia de los precios insostenibles que estaban pagando por una controversia surgida más de medio siglo atrás.

En 1947, tras la independencia de India y Pakistán, Cachemira fue reclamada por Islamabad, dado que la mayoría de sus habitantes responden a la religión musulmana, pero el gobierno del país anunció la incorporación del territorio a India.

Ahora, las relaciones habían entrado en crisis después del atentado atribuido a fundamentalistas islámicos contra el parlamento indio de diciembre de 2001. Ese ataque fue organizado, según Nueva Delhi, con la dirección de los servicios secretos paquistaníes.

Los movimientos islámicos luchan por la independencia de Cachemira. La crisis empeoró con el paso del tiempo y pocos meses después del atentado se produjo el llamado de los embajadores a sus países de origen y entre ambos gobiernos movilizaron hacia la frontera a un millón de militares.

En junio, los representantes diplomáticos volvieron a sus lugares y por su parte Washington había ejercido fuertes presiones sobre los dos países asiáticos para que retomaran el diálogo.

En el transcurso de esa crisis, Pakistán hizo varios ensayos de misiles capaces de portar cabezas nucleares.

Hoy, el anuncio de la tregua y de una serie de iniciativas bilaterales puede finalmente favorecer una paz permanente entre los históricos rivales asiáticos.