Inflación controlada

POR CLAUDIO CABRERA
Una vez desglosadas las cifras disponibles por las instituciones responsables de dar seguimiento al comportamiento de las distintas variables de la economía, el mejor indicador para poder evaluar los efectos reales en el comportamiento de una economía, lo constituye la inflación.

Este fenómeno económico, sobre todo en un país de economía tan abierta como lo es la República Dominicana, puede demostrar que como marcha la economía en su interior, también marcha en su sector externo.

De aquí que para los hacedores de las grandes políticas macroeconómicas, un indicador como la inflación constituye la quintaesencia de los resultados en la aplicación de la política económica en el marco de una economía en su interior.

Estos resultados han estado acompañados de las previsiones que el informe del economista Franco Ucelli, de la firma Bearn and Starns, ha hecho al aconsejar a las autoridades atención al fenómeno de la deflación ante una eventual reducción excesiva en la demanda agregada.

No obstante, las autoridades monetarias y fiscales, en coordinación con el gobierno central, han estado anunciando la reactivación de varios proyectos como forma paralela de mantener el control monetario, pero al mismo tiempo, imprimir una dinámica a la economía equiparable con el proceso de puesta en marcha de diversas modalidades de medidas monetarias y cambiarias que permitan un adecuado control sobre las distintas variables de la economía.

Por esto, ha salido positivamente del contexto de las demás informaciones económicas publicadas por el Banco Central, el anuncio en el sentido de que la inflación acumulada por República Dominicana al primer semestre del año en curso, se mantiene por debajo del uno por ciento.

Para la institución monetaria, estos índices sitúan en situación privilegiada al país dentro del contexto de las negociaciones llevadas a cabo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), a que el país cuente con una tasa de inflación menor en un dígito a la establecida por el organismo monetario mundial.

Un reporte de la institución monetaria sostiene que por tal situación el país se situó como el segundo con menor inflación en la región de América Latina, lo cual permite volver a las añoranzas de la época de fines de los 90 y principios del 2000, en que los índices de inflación se mantuvieron sumamente controlados.

Acorde al reporte de la institución monetaria, el Indice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente al mes de mayo había sido registrado con un saldo negativo, situado en un -0.30%, lo cual situó la tasa de inflación acumulada de los primeros cinco meses del año en sólo 0.77%.

Al primer semestre del año que transcurre, la inflación registrada en el país alcanzó a 0.82%, lo cual refleja un prudente manejo de la política monetaria y fiscal de parte del gobierno, contribuyendo a la estabilidad macroeconómica.

El reporte refiere que la tasa anualizada de inflación, de mayo a mayo, fue de apenas 0.93%, lo que representa una drástica caída respecto al mes de abril cuando alcanzó 3.90% y notablemente inferior al 65.29% registrado en igual período del año anterior.

Según los datos disponibles, la inflación acumulada entre enero y mayo fue de 0.77% para el país, la segunda más baja luego de Perú y delante de Chile.

El grupo de alimentos, bebidas y tabaco continuó descendiendo sus precios al registrar una variación negativa de -0.67%, lo cual explica en gran medida la reducción en la inflación correspondiente al mes de mayo, por la alta ponderación que ese grupo de artículos tiene dentro de la canasta familiar de los dominicanos.

Estos registros son el resultado del comportamiento que en el transcurso de este año ha estado acompañando a la economía dominicana, que desde el año 2003 hasta casi fines del 2004 no tuvo tranquilidad, debido a la grave crisis financiera que afectó al país obligando a la forma de sendos acuerdos con el Fondo Monetario Internacional.

Ya para el mes de abril de este año, las bajas en los índices de inflación eran evidentes cuando el banco Central reportó que a ese mes la inflación era de sólo el 0.31%.

Tales resultados corroboraron las ejecutorias de una política económica más sopesada de parte de las actuales autoridades, al considerar imprescindible disminuir los efectos del déficit cuasifiscal que con la crisis financiera conllevó a que se perdiera el control de la política monetaria, cambiaria y de los factores que generaron la inflación.