Informe especial
Venden en playas comidas riesgosas

http://hoy.com.do/image/article/417/460x390/0/937C9243-7310-4623-ACB9-517CB5431B08.jpeg

Tratan de mantener a los turistas alejados de los peligros de alimentos que no llenan requisitos página 6aVigilancia en zonas turísticas.- Personal de las secretarías de Turismo y de Salud Pública, apoyados por otras instituciones públicas y privadas, realizan labores de supervisión en establecimientos de expendio de comidas y bebidas para prevenir enfermedades transmitidas por ingestión de  alimentos.

La vigilancia es más estrecha en las playas, balnearios y en otros lugares muy visitados  por turistas.  Se trata, pura y simplemente, de evitar que cualquier extranjero ingeniera pescados o mariscos en mal estado en una fritura, cocina ambulante u otrro negocio que no cumpla Con los requisitos de higiene y salubridad.

El trabajo preventivo de control y supervisión de las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (Etas) no es una tarea fácil. Sin embargo, la unidad de trabajadores ambientales de las secretarías de Salud Pública y de Turismo no han confrontado mayores contratiempos en realizar su trabajo.

Seis instituciones nacionales del sector público y privado conforman la Comisión Nacional de Salud y Turismo (Consatur). El organismo tiene de asesores a técnicos de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud OMS/OPS.

 “El objetivo fundamental de la Unidad de Salud y Turismo es evitar las Enfermedades Transmitidas por los Alimentos. Es un trabajo arduo que realizamos en todo el país”, comentó Danny Rincón Melenciano, coordinador ambiental de Salud y Turismo.

Las labores en zonas turísticas incluyen la supervisión y control de establecimientos que expenden alimentos  que consumen los turistas que visitan  playas, ríos  y balnearios en todo el país. Esto abarca los negocios de frituras que expenden pescados fritos y guisados, lambí, cangrejo, minutas, ostras, yaniqueques y otras variedades de comidas criollas manipuladas al aire libre, en casetas o tarantines.

“Cuando detectamos anomalías en algún establecimiento, hablamos directamente con el propietario para corregir la situación. Esta técnica ha funcionado bien hasta el momento”, explicó Rincón Melenciano. En Boca Chica se realizó recientemente un operativo con vendedores de alimentos, empleados y dueños de establecimientos. Se tomaron muestras médicas que determinaron que algunos de ellos tenían enfermedades contagiosas por lo que no pueden manipular alimentos.

Aunque Consatur tiene su propio reglamento,  el 42-05, es imposible  que los negocios que expenden alimentos a turistas cumplan a cabalidad con los requisitos  de la disposición. También la Ley General de Salud, 42-01, contiene una serie de aspectos sobre los servicios sanitarios que casi ningún negocio cumple, específicamente lo referente al uso de agua potable, instalación de inodoros, lavamanos,  provisión de papel higiénico, jabón y toallas.

Estos establecimientos estarán provistos del número de lavamanos, inodoros, orinales y baños indicados por el Reglamento 42-05 sobre Aguas para Consumo Humano de la Ley General de Salud 42-01, para las necesidades tanto del personal como del público que los frecuenta. El local del servicio sanitario no podrá estar en comunicación directa con el local donde preparen, manipulen, depositen o se laven utensilios.

En los servicios sanitarios de los restaurantes, hoteles o establecimientos similares, no se permitirán:

1. Inodoros sin descarga automática o con asiento absorbente, sin provisión de papel higiénico, o sucio.

2.  Lavamanos no ligados a las redes de aguas o desagüe, sucio, sin provisión de jabón y toallas colectivas o reusables.

Campos de acción.  Coordinar y planificar en las zonas turísticas actividades tendentes a la promoción y protección de la salud, desplegando un intenso programa de informaciones de fácil acceso para nacionales y extranjeros, redactadas y expresadas en varios idiomas.

Construir, desarrollar y preservar entornos saludables en las zonas turísticas implementando la estrategia de Atención Primaria en Salud Ambiental. Con el aporte de INAPA y la CAASD, se efectuarán intervenciones prioritarias en aspectos relacionados con el manejo de desechos sólidos, aguas potable y residuales. Se realizarán acciones de preservación de los recursos naturales y sistemas ecológicos explotados por el turismo.

Supervisión, monitoreo y evaluación que permitan garantizar las normas sanitarias de lugar que deben observar los establecimientos turísticos tales como hoteles, restaurantes, centros de diversión así como otras empresas ubicadas en las zonas turísticas.

Vigilancia de la salud ocupacional de los trabajadores relacionados directamente con el proceso de producción turística.

Vigilancia epidemiológica y prevención de las enfermedades transmisibles, especialmente las transmitidas por los alimentos, las de transmisión por vectores y las de transmisión sexual.

Artículo 2.-  La Comisión Nacional de Salud y Turismo (Consatur) es un organismo  compuesto que integra el sector público y privado. Presidirá esta Comisión, la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social (Sespas) y estará integrado, además, por:

1.- La Secretaría  de Turismo.

2.- La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales

3.- El Director Ejecutivo del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA).

4.- El Director General de la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD).

5.- La Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes (Asonahores).

6.- La representación de la Organización Panamericana de la Salud OPS/OMS, en condición de organismo asesorIntoxicación por mariscos. 

Alergia. Algunas personas con atopía (predisposición familiar y/o personal a la alergia) pueden desarrollar síntomas de picor, ronchas, náuseas y vómitos, diarrea y/o dificultad para respirar con la ingesta de crustáceos y/o moluscos (que otros comensales toleran). Esto puede deberse a alergia a las proteínas del animal (la tropomiosina en el caso de los crustáceos), que suelen resistir el calor y la digestión. Los alérgicos a mariscos suelen  desarrollar, además, asma (dificultad para respirar, tos, sibilancias) con la inhalación de humos de asar o cocer mariscos.

Gastroenteritis por mariscos   Es la intoxicación por mariscos más común, por ingestión de mejillones, almejas, ostras, coquinas, vieiras o crustáceos infectados por Salmonella typhi, Escherichia coli enterotóxico e invasivo, virus Norwalk, o distintas especies de vibriones (Vibrio cholerae, V. parahaemolyticus, V. vulnificus). Los vibriones afectan sobre todo a ostras y crustáceos.

La correcta refrigeración y cocción previene en gran parte estas intoxicaciones. También puede transmitirse a través de las almejas el virus de la Hepatitis A; se han comunicado brotes ligados al consumo de almejas al vapor (cocción breve e insuficiente para inactivar los virus).

 Intoxicación paralítica. Adquirida al ingerir moluscos de mar, es una intoxicación muy grave que ocurre en brotes veraniegos en algunas costas (sobre todo, las del Pacífico y la  del Este de Estados Unidos), cuando mejillones, almejas, ostras y vieiras (veneras) ingieren un dinoflagelado tóxico (“marea roja”) que produce una neurotoxina (saxitoxina) resistente a la cocción.

Los síntomas aparecen de 5 a 30 minutos después de la ingesta. Consisten en hormigueo alrededor de la boca, seguido de náuseas y vómitos, espasmos abdominales, debilidad muscular y parálisis. La parálisis del diafragma puede causar la muerte.

Intoxicación química.  Cuando se trata de contraidas por contaminantes,  la carne de moluscos y crustáceos concentra todos los tóxicos químicos que ingieren: metales pesados (mercurio, cadmio, arsénico, plomo, insecticidas inorgánicos, etc.). Afectaría de forma selectiva a mariscos pescados en zonas de polución alta y en cualquier caso, la cantidad.