Informe plantea posible recesión en América Latina

Buenos Aires. Las esperanzas de un aterrizaje suave de las economías latinoamericanas en medio de la crisis mundial empiezan a desvanecerse.  Lo que hasta hace unos meses se suponía que podría ser una desaceleración o un deterioro de las condiciones económicas se empieza a vislumbrar como un verdadero clima de recesión, publica el periódico El País en base a los   últimos datos publicados por la fundación brasileña Getulio Vargas, en colaboración con el instituto alemán IFO.

 El llamado Índice de Clima Económico (ICE), elaborado trimestralmente desde octubre de 1997, se ha colocado cerca del valor más bajo obtenido en diez años: 3,4 puntos.

El ICE estaba experimentando un declive continuado desde octubre de 2007, pero se combinaba con un Índice de Situación Actual todavía positivo y un Índice de Expectativas bajo, pero sostenido. En este nuevo estudio, todos los índices están por debajo de los promedios históricos en 10 años. El bajón en tres meses ha sido enorme: El ICE ha pasado de 4,6 a 3,4, pero la valoración de expectativas ha tocado fondo, pasando de 3,4 a sólo 2,5. La valoración de la situación actual, que se había mantenido invariablemente por encima de los 5 puntos, baja por primera vez a poco más de 4. La percepción del clima económico de América Latina, asegura la encuesta, ha dejado de estar por encima de la media mundial. “El escenario se puede describir ya como tendencia recesiva mundial”.

Realidades diferentes.  El informe de la Fundación Getulio Vargas (creada en 1944 con el objetivo de incentivar la mejora de la administración pública y privada y el análisis y prospectiva económica y convertida en uno de los principales centros de investigación del país) refleja, sin embargo, realidades diferentes, según los países. En Argentina -explica- la situación sigue caracterizada por un muy desfavorable clima económico. Es cierto que el ICE aumentó de 2,7 a 3,2 en el último trimestre, pero partía de niveles muy bajos y además las expectativas siguen siendo “sumamente pesimistas” (1,7 puntos).

Los mejor situados parecen ser Uruguay, Perú y Brasil, que siguen teniendo un índice de clima económico ligeramente por encima del 5. Llama la atención el descenso de la valoración del ICE en México, donde ha pasado de 4 a 2,3 puntos, seguramente como resultado del empeoramiento de la crisis en Estados Unidos.

AL pide a  FMI y BM  flexibilidad crédito

 Varios países latinoamericanos reclamaron ayer  de las instituciones financieras internacionales, como el FMI y el BM, una mayor flexibilización en sus líneas de crédito para afrontar una crisis que llama ya a sus puertas y que repercute en sus economías.

El Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECI) organizaron hoy el II Foro del Pensamiento Social Estratégico en América Latina, en el que se analizaron las maneras en que la región ha de enfrentar la crisis financiera desatada en los países ricos.

“Las condiciones de crédito en los países ricos se han endurecido y ello afectará al flujo de financiación hacia las economías de la región”, afirmó hoy el ministro de Finanzas de Costa Rica, Guillermo Zúñiga, quien pidió mayor flexibilidad a las instituciones financieras, ante la eventualidad de que los países pudieran necesitar liquidez. En esa misma línea se expresaron otros ministros de la región y la directora regional del PNUD para América Latina, Rebeca Grynspan, quien subrayó “la necesidad de que esas líneas de crédito que puedan dar liquidez a las economías estén disponibles de forma rápida y no condicionada”. Para ayudar a las naciones a superar la crisis a corto plazo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) puso en marcha a fines de octubre un fondo de 100.000 millones de dólares para dar préstamos de emergencia sin condiciones a países con buenas políticas económicas, pero con problemas de liquidez. “América Latina no es inmune a esta crisis”, indicó la responsable del PNUD para la región, quien se refirió a la necesidad de que los países puedan combinar a tiempo políticas fiscales contracíclicas y acceder a liquidez para afrontar la situación.