Inglaterra encarcelará los obreros indocumentados

El Gobierno de Panamá considera la posibilidad de agilizar la obtención de visados para los ciudadanos de Cuba y República Dominicana, confirmó hoy
El Gobierno de Panamá considera la posibilidad de agilizar la obtención de visados para los ciudadanos de Cuba y República Dominicana, confirmó hoy

El gobierno conservador británico anunció ayer que meterá en la carcel a los extranjeros que trabajen sin permiso y cerrará los negocios que los empleen, en un intento de restar atractivo a inmigrantes como los de Calais.

“Si estás aquí ilegalmente, vamos a tomar medidas para impedir que trabajes, alquiles un apartamento, abras una cuenta bancaria o conduzcas un coche”, amenazó James Brokenshire, secretario de Estado británico de Inmigración.

“Los trabajadores ilegales podrían ser condenados a la cárcel y quienes los empleen ver sus negocios cerrados, su licencia revocada o ser juzgados si continúan violando la ley”, agregó. Además, de acuerdo con un anuncio anterior del gobierno, los salarios de los trabajadores extranjeros irregulares serán embargados y quienes les alquilen viviendas podrían también acabar en la cárcel. Todas estas propuestas se incluirán en el nuevo proyecto de ley sobre inmigración que el gobierno tiene la intención de presentar en otoño.

La buena situación económica ha atraído al Reino Unido a miles y miles de personas de la Unión Europea y de todo el mundo y ha frustrado la promesa electoral del primer ministro David Cameron de reducir la inmigración. En 2014, la migración neta -llegadas de extranjeros menos salidas de británicos- se situó en 318.000 personas, el 50% más que en 2013, cuando Cameron había prometido reducir esta cifra por debajo de los 100.000. Entre tanto, miles de refugiados e inmigrantes de Oriente Medio, África y Asia están hacinados en el puerto francés de Calais con la esperanza de dar el salto al Reino Unido, recurriendo a los métodos más desesperados, como esconderse en los bajos de los camiones que atraviesan el canal de la Mancha. En sus cinco años y poco de gobierno, Cameron ha arremetido otras veces contra los inmigrantes irregulares, como con la polémica iniciativa de las furgonetas invitándolos a irse -“vete a casa o serás detenido”.