Ingratitud laboral

Ingratitud laboral

J. LUIS ROJAS.

La gratitud es un valor humano que se expresa en el sentimiento que experimenta una persona cuando recibe de alguien un favor o beneficio. La gratitud está vinculada al agradecimiento, a la solidaridad y a la humildad.
En cambio, la ingratitud es un comportamiento desagradable, condenable y una actitud mezquina egocéntrica de la vida. En fin, la gratitud es una manifestación natural de la bondad y de la buena educación en valores. La energía inservible y la influencia negativa de los ingratos, arruinan los climas laborales y convierten las organizaciones en espacios tóxicos, improductivos y poco creativos. El irrespeto a la dignidad humana, la inestabilidad emocional, el exagerado apego a lo material, el manejo coyuntural de las relaciones interpersonales, la falta de carácter y la obsesión por el poder, son algunos de los peldaños de la escalera que utilizan los ingratos para posicionarse y lograr sus objetivos dentro y fuera de las organizaciones.
Siempre existe la posibilidad de que en las empresas e instituciones donde no existen procesos justos y confiables para seleccionar, reclutar y elegir al talento humano adecuado, lleguen a ellas personas carentes de gratitud, con deseos desmesurados y sin límites por ascender laboralmente. La energía negativa de los ingratos contamina los climas laborales.
Las mejores jugadas de los ingratos son el simulacro y el chantaje emocional. Es decir, su vida es puro teatro. Sus lágrimas de cocodrilos provienen de sus sentimientos tóxicos. Fingen ser gente, pero su dinámica de vida los delata, ya que es similar a la de las pirañas y serpientes. Su amigo y compañero de hoy son sus enemigos mañana. Para ellos, la amistad, la sinceridad y la gratitud son coyunturales y circunstanciales. Siempre tienen un armario lleno de caretas y disfraces. Su identidad está hecha de malos sentimientos y emociones venenosas. No son leales ni a la madre que los parió.

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