Innovación y tecnología avanzan con pies de plomo

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Por Diego Cevallos*
MÉXICO,  (Tierramérica)
  Brasil lidera la fabricación mundial de aviones pequeños. En Argentina descubrieron que compuestos del Viagra controlan los trastornos del sueño. En México comenzó a funcionar un reactor no contaminante que extrae oro y plata. Todo esto gracias a sus propios científicos.

Son aportes de alto calibre en el competitivo mundo de la ciencia y la tecnología. Pero esos avances y otros no alcanzan para superar el amplio rezago que en la materia tiene América Latina frente a los países industrializados.

Aunque algunos gobiernos se esfuerzan por reducir la brecha, “no se ven cambios sustantivos” en el panorama, declaró a Tierramérica Gonzalo Rivas, jefe de la división de Ciencia y Tecnología del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Brasil es el que más invierte en ciencia y tecnología, con recursos anuales que equivalen a 1,05 por ciento de su producto interno bruto (PIB), cifra importante, pero lejana al 4,5 por ciento de Israel, 3,7 de Suiza, 2,7 de Estados Unidos o el 1,4 por ciento de China.

Según Rivas, Argentina es el segundo latinoamericano que más apuesta a mejorar su desempeño en la materia.

En ese país, donde en diciembre se creó el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, las inversiones pasaron de 0,3 por ciento del PIB en 2003 a 0,6 en 2006. La meta es llegar a uno por ciento en 2010.

México definió en 2007 un plan con horizonte en 2030. Aspira a ubicarse ese año “en el primer grupo mundial de 20 países con alta competitividad en ciencia, tecnología e innovación”, según documentos oficiales.

Pero, por ahora, sus inversiones anuales respecto del PIB equivalen a sólo 0,49 por ciento, una centésima por debajo de lo alcanzado en 2000. La meta para 2030 es elevar ese rango a 2,5 por ciento.

 “A pesar del aumento de las inversiones y el rendimiento en algunos países, el apoyo al desarrollo de la capacidad para la innovación en la región no ha sido proporcional a la necesidad o al desafío”, indica el estudio de 2006 del BID “Educación, Ciencia y Tecnología en América Latina y el Caribe”.

En general, gobiernos y empresarios latinoamericanos hablan de la importancia de las inversiones en innovación, pero “nunca ponen los recursos”, indicó Rivas.

El poco apoyo en esta materia se traduce, entre otras cosas, en estadísticas oficiales “muy poco fiables” y rezagadas en el tiempo, expresó el experto en entrevista telefónica desde Washington.

El BID diseña desde enero proyectos de apoyo al desarrollo de ciencia y tecnología con Argentina, Chile, Panamá y Uruguay, informó.

 El secretario de Desarrollo Tecnológico e Innovación de Brasil, Guilherme Pereira, dijo a Tierramérica que su país alcanzó el liderazgo regional gracias a un amplio plan de acción articulado con la política industrial y el sector privado.

 “La innovación es prioridad”, por eso se aprobó en 2004 la Ley de Innovación y otra que regula los incentivos tributarios dirigidos a alentar las creaciones tecnológicas, continuó.

En Brasil, los pedidos de patentes –otra forma de medir el nivel de innovación, junto con el número de doctorados– superaron los 23 mil anuales en 2005. Pero dos tercios de esa cifra corresponden a solicitudes presentadas por extranjeros, según datos oficiales.

El Informe de Desarrollo Humano 2007-2008, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, precisó que, entre 2000 y 2005, los inventores brasileños obtuvieron en promedio apenas una patente anual por cada millón de personas.


En Argentina, que destina menos recursos a ciencia y tecnología que su vecino, esa relación en igual periodo fue de cuatro, la mayor en América Latina.

GRANDES PLUMAS

Biocombustibles, el remedio peor que la enfermedad

Por Vandana Shiva*

Los compromisos adoptados para mitigar el cambio climático son insuficientes y, en ese marco, una falsa solución son los biocombustibles, alimentos de los pobres transformados en energía.

  En 2008 ya nadie puede negar el cambio climático causado por actividades humanas. Sin embargo, los compromisos adoptados para mitigarlo y ayudar a los más vulnerables a enfrentar sus efectos son insuficientes y no incluyen el reconocimiento del desastre.

   La mitigación requiere cambios materiales en las pautas de producción y consumo. La globalización ha dado impulso a lo largo y ancho del mundo tanto a la producción como al consumo y por lo tanto a mayores emisiones de dióxido de carbono.

Las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre liberalización comercial fuerzan a los países a seguir una senda que implica aumentar las emisiones. Lo mismo hace el Banco Mundial al conceder préstamos para superautopistas, usinas termoeléctricas, agricultura industrial y ventas al por menor por parte de las grandes corporaciones. También son responsables empresas gigantes como Cargill y Wal-Mart.

Cargill es un actor importante en la difusión del cultivo de soja en Brasil y de las plantaciones de palmas aceiteras en las selvas de Indonesia, en cuya quema tiene responsabilidad. Y el modelo de Wal-Mart, de comercio centralizado a larga distancia, es una receta segura para el aumento de la carga del dióxido de carbono en la atmósfera.

   El primer paso para la mitigación requiere un enfoque sobre las acciones reales de los actores reales.

Acciones reales son, por ejemplo, una actividad contraria a la agricultura ecológica y a los sistemas locales de producción de alimentos, así como las que implican la pérdida de economías rurales, con bajas emisiones, ante la diseminación de urbanizaciones a cargo de empresas constructoras. Incluyen también la destrucción de sistemas sustentables de transporte basados en energía renovable y la promoción de los automóviles privados.

Los actores reales son el gran agro-negocio global, la OMC y el Banco Mundial. También son las compañías petroleras y las corporaciones automovilísticas, que empujan esta transición hacia lo no sustentable en materia de movilidad.

El Protode Kyoto eludió por completo responder a la necesidad de detener las actividades que llevan a mayores emisiones y al desafío político de imponer normas a los contaminadores y de hacerles pagar de acuerdo con los principios acordados en 1992 en la Cumbre de la Tierra.

En lugar de ello, Kyoto puso en marcha el mecanismo de canje de derechos de emisiones de gases invernadero, que de hecho recompensa a los contaminadores al otorgarles derechos sobre la atmósfera y a comerciarlos para contaminar. Hoy en día, el mercado de canjes de emisiones ha llegado a 30 mil millones de dólares y se estima que crecerá mucho más.

Otra falsa solución para el cambio climático es la promoción de biocombustibles elaborados con maíz, soja, aceite de palma y jatrofa (piñón).

Los combustibles producidos con biomasa continúan siendo la más importante fuente de energía de los pobres en el mundo: la energía utilizada para cocinar proviene de biomasas no comestibles tales como el estiércol de vaca, los tallos de mijo y de las legumbres y especies agroforestales.

Los biocombustibles industriales son los alimentos de los pobres transformados en calor, electricidad y transporte.

Claramente ello no constituye una solución ni para poner tope al uso de petróleo ni para mitigar el cambio climático.

Estas falsas soluciones no harán sino incrementar la crisis climática. 

   El presidente George W. Bush.
 Ha programado la producción de 132 mil 500 millones de litros de biocombustibles para 2017. Inevitablemente, el aumento masivo en la demanda de granos se producirá a expensas de la satisfacción de necesidades elementales de los seres humanos, con la gente pobre marginada del mercado de alimentos debido al aumento de sus precios.

En primer lugar, la deforestación causada por la expansión de las plantaciones de soja y de palmas está conduciendo al aumento de emisiones de dióxido de carbono.

La FAO estima que mil 600 millones de toneladas o sea de 25 a 30 por ciento de los gases invernadero enviados hacia la atmósfera cada año provienen de la deforestación. Para 2022, las plantaciones destinadas a la producción de biocombustibles pueden llevar a la destrucción de 98 por ciento de los bosques de Indonesia.

Ecobreves
HONDURAS
Reclamo de seguridad para ambientalistas

TEGUCIGALPA, feb (Tierramérica)  El representante de la Unión Europea (UE) en Honduras, Germano Stragneiro, pidió al presidente Manuel Zelaya mecanismos de seguridad que garanticen la vida a los ambientalistas, específicamente en la zona de la biosfera del río Plátano, en el oriental departamento de Olancho.

Stragneiro señaló las dificultades para iniciar proyectos en la biosfera porque muchos técnicos temen por sus vidas, tras el asesinato hace tres meses del líder ecologista Mario Guifarro.

CUBA
Nuevo parque eólico
LA HABANA, feb (Tierramérica)
  Cuba tendrá antes de fin de este mes un parque eólico con capacidad para generar 5,1 megavatios por hora, como parte de un programa de desarrollo para sustituir los combustibles fósiles por fuentes alternativas de energía.   Las pruebas para la puesta en marcha ya comenzaron.

BRASIL
La Niña provoca aumento de rayos
RÍO DE JANEIRO, feb (Tierramérica)
  Este año habrá más rayos en Brasil. Enero ya presentó un aumento de 35 por ciento frente a enero de 2007 en el sudeste, la región mas poblada del país, divulgó el lunes el Grupo de Electricidad Atmosférica (ELAT) del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales.