Insólito modo de hacer política

VIRGILIO ÁLVAREZ BONILLA
La oposición política al presidente y candidato del Bloque Progresista, doctor Leonel Fernández, en su desesperación y conociendo el rumbo inexorable que han tomado los acontecimientos electorales, está recurriendo a métodos insólitos para tratar de desacreditar sin éxito la privilegiada posición de primacía que conserva el candidato oficialista.

Son múltiples las falsas denuncias hechas por los partidos que adversan a Leonel Fernández que han sido fácilmente destruidas al comprobarse la poca credibilidad que tienen. Las calumnias y mentirosos inventos llegan a escalas verdaderamente ridículas, sobre todo cuando las mismas se materializan en voces de personeros que en el pasado reciente estuvieron involucrados en vergonzosos actos reñidos con las más elementales normas de la moral pública.

Hay quienes piensan que en la actividad política, sobre todo en una campaña electoral, todo se vale y todo está permitido. Esto no deja de ser un proceder un tanto acomodaticio para quienes lo manifiestan y practican.

El clientelismo sin duda existe en todas nuestras instituciones políticas. En todo este proceso se ha puesto de manifiesto, desde las primarias de los partidos hasta la campaña electoral. Esta forma de imponer voluntades sobre la base de lo económico, no es nueva ni mucho menos propia o exclusiva del partido que ostenta la representación oficial. Fue practicada con éxito en los dos principales partidos de oposición durante sus luchas internas y representó la victoria en ambos casos de los candidatos que más recursos económicos exhibieron.

Lo cierto es, que el apoyo masivo de diversos sectores de nuestra sociedad, incluyendo lo que han decidido irse de los dos principales partidos de oposición que ha recibido Leonel Fernández, tiene su motivación principal en la clara expresión de la mayoría de los dominicanos de mantener el actual estado de cosas, para evitar el regreso al caos, la incertidumbre y la incompetencia.

Se rumora ahora de oscuros planes para desconocer la voluntad popular mayoritaria, que llevaría a Leonel Fernández a una fácil victoria en primera vuelta. ¡Cuidado con eso!

Cualquier intento de trastornar o incidentar este proceso electoral, tendía consecuencias impredecibles, que podría llevar a este país a situaciones superadas desde hace muchos años.