Integrarse o perecer: Esa es la cuestión

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POR FAUSTO ADAMES
“Los países que se aíslan perecen”, es la frase con que los representantes del comercio con Estados Unidos (EEUU) han comenzado a urgir a todos los sectores nacionales, a que se les unan para lograr un objetivo común: la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos (CAFTA-RD).

Por ello, representantes de 20 asociaciones empresariales que han tomado conciencia de la realidad que vive la República Dominicana en un mundo cada vez más globalizado, se dieron cita en el restaurante Reina de España, sector Gazcue, para unirse en un solo propósito primordial: integrarse o perecer.

Estos empresarios, conscientes de que la prosperidad social y económica de nuestro país está cada vez más estrechamente vinculada a los flujos de comercio e inversión con nuestro principal socio comercial, se han conformado en una coalición de apoyo para expresar su firme respaldo al TLC con EEUU y los cinco países de Centroamérica (CAFTA-RD).

La posibilidad de ser excluidos de este histórico acuerdo enviaría una peligrosa señal al mundo de que el país prefiere el aislamiento económico del pasado sobre la integración del futuro.

CONSUMIDORES

Además, para estos empresarios el mayor beneficiado del acuerdo será el consumidor dominicano, puesto que recibirá mejores productos a más bajos precios porque entrarán libres de aranceles, con lo cual mejorarán sus niveles de vida.

Según los empresarios, este tratado dará un carácter permanente a todos los beneficios que tiene el país en la actualidad en el mercado norteamericano a través del Sistema Generalizado de Preferencias (GSP) y la Iniciativa para la cuenca del Caribe, en virtud de los cuales ingresan al mercado norteamericano libres de impuestos alrededor del 90% de nuestras exportaciones.

“Los países que se aíslan perecen… En un mundo en que las operaciones comerciales son cada vez más vigorosas y abiertas nosotros tenemos que participar”, sostiene Andrés Dauhajre, presidente de la Unión Nacional de Empresarios (UNE) y la Asociación Nacional de Importadores (ANI) para expresar la postura de los importadores en cuanto al TLC.

Dauhajre se queja que la República Dominicana es uno de los países más caros del mundo, porque se pagan altos aranceles, además de impuestos penalizadores como la comisión y el recargo cambiario, selectivo al consumo, etc. “y todo eso lo paga el consumidor”.

En su opinión, cuando haya un TLC, muchos de estos impuestos no aplican a los productos que tienen que entrar libres de aranceles y así también los artículos de fabricación local entrarán libre a ese mercado.

Para Dauhajre, el país no se puede dar el lujo de dejarle a Centroamérica y a las otras naciones del Continente, el mercado norteamericano, ni tampoco el europeo, “por eso tenemos que hacer acuerdos con todos los países que podamos”.

El representante de los importadores explica que sencillamente lo único que se hace cuando se firma un acuerdo de libre comercio es vender nuestros productos.

En su opinión, en este acuerdo saldremos ganando porque ofrecemos un mercado de consumidores de 8 millones y nos ofrecen otro de cientos de millones, “por eso, en definitiva, llevamos las de ganar en este tratado”.

También, Dauhajre recordó que en EEUU viven más de un millón de dominicanos, lo que también es parte del tratado que aportará mejores condiciones de vida de esta comunidad dominicana en el exterior.

En tanto, Jorge Iván Ramírez, presidente de la Cámara Americana de Comercio, por su lado, afirma que el CAFTA-RD es quizás uno de los proyectos de mayor trascendencia de los últimos tiempos para la economía dominicana en general.

IMPACTO ECONÓMICO

Según Ramírez, hoy en día el país tiene un comercio con EEUU que asciende a los US$9,000 millones al año, en importaciones y exportaciones y la inversión extranjera directa es uno de los sectores más importantes para nuestro crecimiento y preservar todo esto sería lo más importante para el país.

“Luego, el impacto del CAFTA-RD es un tema que tendrá que seguir evaluándose con todos los recursos y ayudas de los organismos multilaterales que estén disponibles para examinar qué sectores pueden tener alguna debilidad y cómo tendrían que transformarse estableciendo un plan de competitividad en el período de 15 años de salvaguardia para proteger la industria nacional”, explica.

Pero para él, “tampoco podemos dormirnos, por lo que tenemos la urgencia de aprovechar los planes de competitividad y reconversión de algunas industrias”.

Según sus palabras, es muy importante para ello trabajar con las diferentes asociaciones, instituciones y empresas y demás líderes de opinión para promover el tratado y crear un diálogo constructivo a su alrededor.

“También para sensibilizar a toda la sociedad de cómo tenemos que prepararnos, para ser más competitivos en un mundo cada vez más globalizado”, expresa Ramírez.

A su entender, el país requiere de mayor inversión extranjera y este tratado sería la mejor manera de atraerla, como también requiere seguir trabajando en la institucionalidad y este sería una herramienta para mejorar este aspecto en el país.

APOYA AUMENTO SALARIAL

Por otro lado, Dauhajre, también apoya sin contemplaciones, el aumento salarial, tal y como fue pactado en días pasados, por entender necesario que se paguen salarios adecuados a los trabajadores.

El empresario favoreció la medida con una grata expresión. “Estamos de acuerdo con el aumento salarial, porque un país que no puede consumir no puede importar”, dijo.