Interior pedirá consejo revise reglamento nacionalidad

La Secretaría de Interior y Policía se propone convocar a un consejo para que revise el nuevo reglamento que normará el tema de la nacionalidad, tan pronto sea aprobada  la reforma a la Constitución sometida por el Poder Ejecutivo al Congreso Nacional.

Dijo que si el reglamento, que fue elaborado por especialistas, no ha sido puesto en práctica, es porque la Secretaría de Interior no quiere que riña con la Constitución y las enmiendas que ha propuesto el presidente Leonel Fernández.

La afirmación la hizo el titular de esa cartera, Franklin Almeyda Rancier, quien  opinó que el reglamento de migración constituye un plan de trabajo a seguir, ya que tiene que ver con el inmigrante y el emigrante.

En este sentido, dijo que los que viven fuera del país “tienen  que tener la protección del Estado dominicano”. Estimó que muchos dominicanos están a la deriva en el exterior y que más de cincuenta mil de ellos  han sido repatriados en los últimos diez años por razones legales.

Almeyda Rancier se pronunció en estos términos en una conferencia dictada en el salón Restauración, auspiciada por  las Fuerzas Armadas y a la que asistió  la alta oficialidad de los cuerpos castrenses y el jefe de la Policía, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín.

Asimismo, Almeyda Rancier estimó que los  bolsones de haitianos que existen en Bávaro y otros lugares del país  se deben  a que “ha habido falta de control como Estado, pero también es culpa del sector privado, que los utiliza como mano de obra barata”.

Opinó  que la Secretaría de Trabajo “tiene que regular ese aspecto”, para que al dominicano y al extranjero se le pague igual.

El funcionario y dirigente peledeísta cree que a los dominicanos y a los haitianos y demás extranjeros que vivan en el país se les pague conforme  a las “cuotas establecidas”.

Por otro lado, recordó que el director general de Migración, general José Aníbal Sanz Jiminián, se expresó en esos términos recientemente.

Consideró que eso podría acarrear consecuencias negativas para la salud  y para el turismo, donde  trabajan los haitianos.