Interracción humana

ATAHUALPA SOÑÉ
La Psicología Social es la que tiene la responsabilidad de ofrecernos información sobre el concepto de “interacción”, y sobre la base de su información y descripción ofrecernos al mismo tiempo la finalidad con todos sus aspectos psicológicos a tomar en cuenta, ya que el hombre adulto se caracteriza por su integración y su intencionalidad.

Aquellas conductas desviadas, tales como: robo, prostitución, divorcio, suicidio, etc., son consecuencias de instituciones normales que han establecido esas normas sociales como buenas. Es desde esta óptica por donde el investigador llega al diagnóstico de las causas de una conducta individual determinada.

Es justamente por dicha razón que también le interesan los aspectos prejuiciales que tocan los puntos de influencia en la conducta social, así como los mecanismos que se interrelacionan con dichas actitudes.

La interrelación social es un concepto que surge acerca de la naturaleza de la conducta social. La psicología considera que el comportamiento social es el resultado de los motivos e influencia de los individuos. En cambio la Sociología sostiene el criterio de que la conducta social de todos los sujetos está regulada por las instituciones y grupos sociales establecidos.

El concepto de interrelación social nos plantea una relación recíproca y dinámica dentro del marco influencial de dos o más individuos; de aquí se desprende que los individuos van a modificar de manera progresiva su conducta social, por lo que al mismo tiempo, se debe incluir un aspecto dinámico, lo cual permite producir reacciones y expectativas.

Por lo señalado más arriba, se desprende el fenómeno de lo que conocemos con el nombre de: retroalimentación, la cual sólo se produce directamente con otros individuos.

Para que el grado de interacción posea los elementos de influencia requeridos en cada uno de sus momentos de intervención, tiene que valerse de algunos mecanismos, psicosociales, entre los que se encuentran: persuasión, sugestión, coacción, imitación, seducción, incluso hasta la violencia.

Por el camino de los elementos internacionales, llegamos al punto que nos coloca en el camino del proceso de socialización, el cual va a tratar de modificar la conducta de las personas, para conformarla de acuerdo a lo que los miembros del grupo esperan de aquellas personas que pertenecen a dicho grupo.

Desde esa óptica se indica dicho proceso en la inclusión del niño, para que gradualmente se involucre con aquellas maneras de ser de los adultos que le rodean, así también con aquellas formas de conducta que adopta el adulto, que están asociadas con lo que se espera en un grupo, una organización o una sociedad en general.

Sin lugar a dudas, el proceso tras el cual el sujeto se involucra en la dinámica que lo socializa, para que más adelante pueda tomar parte en el “juego social”, es a través de ser considerado en primer lugar como organismo, luego la Psicología lo hará verse como individuo. Es ahí donde radica la consideración de interacción, que más adelante convierte al sujeto en individuo interactuante.

Debemos referirnos aquí, a la forma de pensar y su importancia ligadas a los factores sociales y ambientales. El hombre está definido en primer lugar por una estructura orgánica propia, la cual lo sitúa en una posición privilegiada de la escala animal, al tiempo, que le distingue de todos los demás animales.

Considerando que la temática abre capítulos que requieren más espacios, hemos ampliar y abundar sobre este particular en una próxima entrega, no obstante debemos puntualizar que la estructura orgánica del hombre es el primer elemento determinante de su conducta, en cuanto que implica posibilidades y limitaciones de acción.