Interroga al secretario de Obras Públicas

POR FERNANDO QUIROZ
El secretario de Obras Públicas, Freddy Pérez, fue interrogado ayer durante dos horas por auditores de la Cámara de Cuentas y  a su salida dijo a los periodistas que no sabe si hubo sobrevaluación en la construcción y amoblado del nuevo edificio de la Suprema Corte de Justicia y de la Procuraduría. La obra costó RD$1,097 millones.

“¿Qué sucede? Que ninguno de los contratos todavía está cerrado, porque al cuestionar la construcción tenemos que guiarnos por la auditoría de la Contraloría y de la Cámara de Cuentas”, respondió.

Señaló que la auditoría y el cierre de contrato diría qué contratista sobrevaluó o a quién se le debe dinero.

Pérez fue interrogado por el director de auditorías de la Cámara de Cuentas, Francisco Ramírez, y por un ingeniero y un arquitecto.

“No lo podemos saber. Si no están cerrados los contratos no sabemos si hay sobrevaluación. Nadie lo puede saber, pues nadie puede determinar si tu tienes que colocar una silla de guano o de piel. Eso no es sobrevaluación”, expresó a los periodistas.

Dijo que está seguro que dentro del costo macro del edificio los números le indican que está bien, pero que en lo particular es un asunto de diferentes departamentos de la Secretaría que llegarán a conclusiones.

Pérez dijo que fue requerido por la Cámara de Cuentas porque sólo faltaba él para completar el experticio.

Eso significa, dijo, que el pago y el cierre de los contratos de los contratistas van a depender mucho de los resultados de la auditoría.

“La inquietud de la Cámara de Cuentas es que ellos están auditando el proceso de construcción del edificio de la Suprema Corte de Justicia y de la Procuraduría General, y como profesional, y secretario de Obras Públicas también estoy interesado en que terminen ese trabajo”, manifestó.

El ingeniero Pérez informó que las preguntas  los auditores apuntaron tanto al aspecto de la construcción del edificio como de su amoblado, decoración y jardinería. “Todos, todos, los aspectos”, respondió a la pregunta de qué se le preguntó en el interrogatorio.

Expresó que asistió a la Cámara de Cuentas en calidad de informante. Le hicieron preguntas en cada una de las partidas económicas y los profesionales que la manejaron, indicó.

“Estoy seguro que la conclusión del trabajo es que ese es un gran edificio, que se ha terminado para dignificar el trabajo de la Justicia; así como el Palacio Nacional tiene un edificio que se corresponde con la Presidencia de la República”, opinó. “Lo que uno como profesional tiene que preguntarse no es si la silla era de guano o de piel, sino si está ahí, no si el cuadro es de (Cándido) Bidó o de (Ramón) Oviedo, sino so está ahí”, dijo Pérez.

ANTECEDENTE

En el año 1999, dijo Pérez, el presupuesto para el edificio de la Suprema Corte y la Procuraduría era de RD$541 millones, y con la revisión presupuestaria solicitada por 35 de 40 contratistas ascendió a RD$908 millones.

Explicó que si se multiplica el incremento de 68% que hubo entre 1999 y septiembre de 2004, da lo mismo RD$908 millones.

Además, sostuvo, se le agregaron obras y equipos por el orden de los RD$256 millones, entre ellas 600 computadoras para las áreas de la Suprema Corte y la Procuraduría. Igualmente, otras oficinas para jueces, sistemas de grabación y se agregó otra sala de prensa, para completar dos.