Interrogatorio a Mejía decepciona a Vincho

http://hoy.com.do/image/article/53/460x390/0/21BEF5E5-1C5A-419B-8B3A-C1798A9073ED.jpeg

POR TANIA HIDALGO
El ex presidente Hipólito Mejía testificó esta madrugada a puertas cerradas en la Quinta Sala Penal del Distrito Nacional en el juicio que por difamación e injuria al senador Hernani Salazar Simó se le sigue al doctor Marino Vinicio Castillo Rodríguez (Vincho).

Cuando se retiraba del tribunal, el doctor Marino Vinicio Castillo calificó de penosa la participación del ex-presidente Hipólito Mejía en el juicio pues “se resistió” a dar informaciones que pudieran contribuir a su descargo (de Vincho).

Relató que Mejía respondió las preguntas diciendo que nada sabía y al final “nada aportó”  al proceso. No obstante, el demandado consideró que el hecho de que Mejía compareciera constituyó un triunfo para la justicia pues demostrò que nadie está por encima de la ley.

La jueza Esther Agelán Casasnovas ordenó desalojar la sala a toda persona que no estuviera vinculada con el caso incluyendo a los periodistas. Mejía tuvo que esperar más de 13 horas en un salón contiguo a la sala de audiencias antes de que fuera llamado a testificar por una hora y 20 minutos. La audiencia comenzó a las 10:15 de la mañana de ayer y terminó a la 1:15 de de hoy.

La jueza tomó la decisión de sacar el público a las 11:45 de la noche amparada en el artículo 308 del Código Penal porque se trata de un ex mandatario y, por ende se debe garantizar sus derechos como ciudadano y su integridad física.

La jueza dispuso un receso de diez minutos para dar tiempo a que se desalojara la sala y anunció que se suspendería el juicio hasta el lunes a las 2:00 de la tarde, una vez concluido el interrogatorio de Mejía.

Antes del interrogatorio de Mejía, los abogados de Castillo Rodríguez pidieron al tribunal que se leyeran documentos que debían presentarse como prueba, lo que fue objetado por los abogados de Salazar Simó.

Agelán Casasnovas admitió los documentos presentados por Castillo Rodríguez.

Además de Mejía estuvieron por más de 13 horas en el salón de testigos el ex secretario de las Fuerzas Armadas, general retirado José Miguel Soto Jiménez, y el ex jefe de la Fuerza Aérea, general retirado Virgilio Sierra Pérez.

Entre los testigos de cargo fueron interrogados anoche el ingeniero José López Reyes, alias Niño, quien es definido como encargado de los negocios del senador Salazar Simó, así como Nancy Elizabeth Pérez, asistente administrativa del legislador, y Jean Emil Ferreras Esmurdoc, hijastro del acusador. A Ferreras Esmurdoc se le hicieron 423 preguntas. El único testigo de descargo interrogado anoche fue el ex presidente Mejía.

ADMITE ENTREGÓ CHEQUE

En tanto, López Reyes testimonió que entregó un cheque en blanco al legislador, quien lo llenó por más de dos millones de pesos a favor de Importadora Fénix.

Según Castillo Rodríguez, el cheque fue entregado como adelanto para la compra del helicóptero de modelo Colibrí, el cual luego fue vendido al ex capitán del Ejército, Quirino Ernesto Paulino Castillo, quien es proceso en Estados Unidos por narcotráfico.

De igual forma negó que le entregara un recibo de US$600,000 a la importadora Fénix, el se le indico le fue mostrada por en los interrogatorios en la Fiscalía del Distrito Nacional sobre el negocio del helicóptero.

Asimismo, atribuyó a la familia Castillo y a la periodista Nuria Piera la versión sobre su responsabilidad en la compra del helicóptero que había sido adquirido con la tarjeta del Banco Intercontinental (BANINTER) asignada al ex presidente Mejía.

“No sé si es mío y de Quirino, mío y de Pepe Goico, yo nunca he comprado helicóptero. Bueno, sólo de juguete para mis hijos. Ustedes han hecho un salcocho”, dijo López Reyes cuando el abogado Juárez Castillo Semán lo cuestionaba.

También dijo que desconoce la marca de los helicópteros que utilizaba Salazar mientras se desempeñó como director de la Oficina Supervisora de Obras del Estado.

“Si fueran Chevrolet, Toyota o Honda yo supiera las marcas, pero no sé de helicópteros”, añadió.

López Reyes dijo que el senador Salazar Simó no tiene ninguna vinculación con el empresario Bladimir García Jiménez.

También afirmó que desconoce a García Jiménez quien es juzgado en los Estados Unidos por narcotráfico y lavado de activo, luego de que el doctor Jorge Luís Polanco Rodríguez, abogado de Salazar Simó le mostró una fotografía.

El defensor Castillo Seman objetó la presentación de la fotografía porque el abogado de Salazar no la había depositado previamente en el tribunal y entonces el doctor Polanco Rodríguez tuvo que valerse de una fotografía de García Jiménez publicada por el Listín Diario el 5 de marzo pasado que ya había sido depositada en el plenario.

López Reyes dijo en el tribunal que conoció a Salazar Simó en el 1988 y lo definió como su amigo.

Indicó López Reyes que en la actualidad se encarga de administrar los equipos de construcción de la empresa de Salazar Simó.

Dijo que se vinculó con Salazar Simó a través del alquiler de equipos para el contratista Francisco Antonio Santos en el barrio Ventura Grullón de San Francisco para hacer las calles, aceras y contenes.

Manifestó que en ese entonces José Adolfo Herrera, quien también es de San Francisco de Macorís, era socio de Salazar Simó.

ASUME SU DEFENSA

Castillo Rodríguez asumió su defensa como abogado luego que retiró a su hijo al doctor Vinicio Castillo Semán, quien era su defensor junto a Juárez Castillo Semán.

Antes de que Castillo Rodríguez asumiera su defensa la jueza Agelán Casasnovas le advirtió que como imputado no podía interrogar a los testigos.

Castillo Semán fue retirado porque el artículo 320 del nuevo Código establece que no pueden subir a estrado más de tres abogados en una audiencia. Como defensores de Castillo estaban en ese momento Juárez y Vinicio Castillo Semán y Tony Delgado.

LLEGÓ MEJÍA

El ex presidente Mejía llegó al Palacio de Justicia de Ciudad Nueva a las 10:00 de la mañana, acompañado de su seguridad y dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) a pesar de que previamente había anunciado que no asistiría. De inmediato penetró a la sala de audiencias y se sentó en un banco en el centro del salón, en compañía de sus abogados Jesús Félix Jiménez, Eddy Olivares, Rafael Mejía Guerrero, el senador Ramón Alburquerque, el ex senador Enrique López, el ex vocero de la Presidencia, Luis González Fabra, Miguel Vásquez, Eligio Jáquez, el general retirado Ramón Emilio Jiménez hijo y otros ex funcionarios, dirigentes políticos y amigos.

Cuando los periodistas trataron de entrevistarlo los guardaespaldas y parte de las personas que lo acompañaban lo impidieron.

Salazar Simó demandó a Castillo Rodríguez por difamación e injuria y demandó una compensación de RD$100 millones.

TESTIMONIO

Castillo Rodríguez, al exponer en el tribunal, dijo que el objetivo de su programa de televisión en el que se alega fue injuriado Salazar Simó, no es dañar la reputación de nadie y que es comunicador ya que tiene el programa desde 1988.

Manifestó que su acusación es contra Mejía y no contra Salazar Simó, a quien definió como de su familia, ya que lo vio nacer y conoce a sus padres, con quienes tiene una gran y entrañable amistad, debido a que provienen de la misma comunidad.

Indicó que el senador tiene vínculos con el narcotraficante Bladimir García Jiménez. Expreso que la prueba está en una fotografía publicada por la revista Ritmo Social, del Listín Diario, en la que aparece el ex presidente junto al presunto capo García Jiménez.

Explicó que se trata de una prueba de los vínculos de Salazar Simó con García Jiménez, puesto que el legislador es un hombre de confianza de Mejía y alto dirigente del denominado Proyecto Presidencial Hipólito (PPH).

Castillo, quien es también presidente del partido Fuerza Nacional Progresista (FNP), consideró que la acusación de difamación e injuria no es una obra de Salazar Simó, sino de Mejía.

Indicó García Jiménez fue contratado por el gobierno de Mejía para la construcción de edificios multiusos a través de la secretaría de Deportes y que en el 2002 el diario El Caribe hizo revelaciones dramáticas sobre los contratos que tenían “visos de irregularidad y corrupción”.

AFUERA

En el exterior del edificio del tribunal, decenas de militantes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), seguidores del ex presidente Mejía, vociferaban consignas contra Castillo Rodríguez y portando pancartas con sus consignas.

EXCUSAS

Seis testigos citados para la audiencia de ayer presentaron excusas, entre ellos el coronel retirado Pedro Julio Goico Guerrero, José Joaquín Puello y Jacinto Santana.

Antes de que la magistrada ordenara un receso a la 1:00 de la tarde, el abogado Juárez preguntó al imputado si conocía la certificación de un interrogatorio practicado por el fiscal del Distrito Nacional al senador Salazar respecto a la venta del helicóptero Colibrí que luego llegó a ser propiedad de Paulino Castillo, juzgado en Estados Unidos por tráfico de drogas.

Castillo Rodríguez respondió afirmativamente y señaló que posee la información sobre el supuesto interrogatorio.

El abogado Polanco Rodríguez, en representación de Salazar Simó, alegó que no ventilaba el caso del helicóptero Colibrí, y que si se quería él tenía mucha información que aportar.

La jueza Agelán Casasnovas advirtió que el juicio se limitaría a la imputación de difamación e injuria y reclamó cordura y respeto a la sala.

Castillo Semán, en cambio, alegó que todo el caso está vinculado al proceso contra Paulino Castillo, por lo cual era pertinente abordar en el tribunal el caso de la venta del helicóptero Colibrí.

Dijo que debido a los nexos de la demanda en difamación interpuesta por Salazar Simó, fue que los abogados de la defensa de Castillo Rodríguez solicitaron el sobreseimiento del caso que termine el juicio contra Quirino Paulino Castillo en Nueva York.

Durante el desarrollo de la audiencia fueron presentados tres vídeos de los programas de televisión en que Castillo Rodríguez hizo los pronunciamientos que Salazar Simó estimó infamantes.

MEJÍA

El ex presidente Mejía dijo que decidió acudir como testigo porque ausencia podría degenerado en una situación negativa en la población vulnerando la tranquilidad y la paz de la familia dominicana, la que dijo está agobiada por grandes problemas sociales y económicos.

Manifestó que nunca ha pretendido estar por encima de la ley ni de la autoridad y que su decisión de acudir ante el tribunal procura no dar motivos que puedan impedir a la justicia iniciar y culminar el proceso penal “para el cual hemos sido citado como testigo”.

SEGURIDAD

Agentes de seguridad fueron desplegados en los alrededores y dentro del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, entre los que había agentes contramotines. Todas las personas, incluyendo los periodistas, camarógrafos y fotógrafos eran revisados minuciosamente antes de dejarlos penetrar al salón de audiencias.

El primero en llegar, antes de las 8:00 de la mañana, fue Castillo Rodríguez en compañía de sus hijos y abogados defensores, Vinicio y Juárez, además del diputado de la FNP, Pelegrín Castillo Semán.

Castillo Rodríguez, sus hijos, su abogado y su personal de seguridad personal se sentaron en el ala derecha del tribunal, ubicada en el lado Este del edificio, mientras que el senador Salazar y su abogado Jorge Luis Polanco, estuvo en el otro lado.

Cuando llegó el senador Hernani Salazar al tribunal, dos de los miembros de su escolta se negaron a ser requisados en la puerta de la sala de audiencia, lo que originó un forcejeo con más de 20 agentes policiales que finalmente sometieron controlaron a los acompañantes del legislador.

INSTRUMENTOS

En el interior de la sala fueron colocados pantallas gigantes y proyectos de video, computadoras, equipos de sonido, micrófonos, amplificadores y cámaras de filmación.