¿Intromisión en temas internos?

Al crecimiento sostenido de nuestra economía se le atribuyen múltiples bondades, entre ellas la condición de ser puntero en la región por muchos años. El tamaño del PIB es materia prima de los discursos políticos de quienes defienden las ejecutorias oficiales a las que se atribuye esa bonanza. Empero, no ha sido posible achacarle al auge económico haber contribuido a mejorar la capacidad adquisitiva y las condiciones de vida de los trabajadores dominicanos.
Parece no existir factores vinculantes entre el estado de la economía y la dignidad del empleo y del salario. Gobierno y empresarios privados se resisten a llevar a la práctica lo que ha sido prédica constante. De nada ha servido que muchos grupos sociales, con los sindicatos a la cabeza, clamen por mejoras salariales. Ni siquiera ha tenido efecto la demanda repetida del gobernador del Banco Central, en favor de un aumento general de salarios.
Ha tenido que venir al país un funcionario de Estados Unidos, descendiente de dominicanos por cierto, a plantear ante el Presidente de la República la necesidad de mejorar la paga de los trabajadores de este país. Solo faltaría que al nacionalismo trasnochado y a los que se resisten a hacer justicia salarial, les dé por tildar de entrometido a este personaje por reclamar que se desparrame un poco de tanta bonanza.

Compromiso de marca mayor

El nuevo ministro de Medio Ambiente, que ya mostró sus garras desde la Procuraduría General de la República, tendrá que emplearse a fondo para tratar de contener la depredación de bosques y acuíferos. La forma en que fue recibida en Constanza su designación deja claro que allí estaban alicaídas las esperanzas de que se le ponga freno a la destrucción de reservas naturales como las de Valle Nuevo, en esa misma jurisdicción.
A decir de los constanceños, cualquier funcionario que designaran en Medio Ambiente resultaría mejor que lo que había. La expresión es una forma extrema de expresar que en malas manos estaba el pandero. Es por las expectativas surgidas que entendemos que el que fuera un procurador de fuste tendrá que usar su mano dura en la defensa del medio ambiente.