Inversores buscan saber cuáles cartas moverá Lula

Luis Inacio Lula

Sao Paulo.- Los inversores están expectantes para saber cuáles son las cartas que moverá el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva como ministro de la Presidencia y temen que su presencia en el Gobierno de Brasil pueda dar un giro a la izquierda a la política económica.

La llegada de Lula al Gobierno, confirmada ayer, fue recibida con cautela por el mercado- la bolsa de Sao Paulo caía un 0,72 % y el real brasileño se depreciaba un 0,53 % frente al dólar, que era negociado a 3,784 reales para la venta.

Los rumores sobre la posibilidad del nombramiento ya habían sacudido al parqué brasileño en la víspera, cuando la bolsa cayó un 3,56 %.

El mercado ha expresado su recelo ante la idea de que Lula, quien gobernó Brasil entre 2003 y 2010, pueda interferir en la política fiscal, a la que el Gobierno le había dado un giro ortodoxo en el último año para intentar reequilibrar las maltrechas cuentas públicas del país.

El desembarco del expresidente en el Ejecutivo ha incrementado la incertidumbre que desde hace meses campa a sus anchas por Brasil, un país que se encuentra cercado por una crisis política, un inmerso caso de corrupción y el naufragio de su economía.

“Todavía no se sabe lo que va a hacer Lula, pero parece que va a tener poderes especiales para cambiar el rumbo de la economía”, dijo el analista Pedro Galdi, de la consultora What Call.

El primer cambio en la esfera económica tras la llegada de Lula podría ser la salida del presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, un economista de carrera que se ha caracterizado por su política disciplinada.

La renuncia de Tombini, un rumor que la prensa local ya da como hecho consumado, podría devolver al Banco Central a Henrique Meirelles, quien fue jefe del emisor brasileño durante el gobierno de Lula, ahora convertido en ministro de su ahijada política, Dilma Rousseff.

Fue la elección de Meirelles, un experimentado banquero, la que apaciguó los ánimos de los inversores cuando Lula, un exmetalúrgico convertido en sindicalista, comenzó a gobernar en 2003. En aquel momento, los mercados reaccionaron con pérdidas ante la llegada al poder de un gobierno de izquierda.