Investigaciones atentados Londres desbordan las fronteras

Por Joaquín Rábago
Londres, 16 jul (EFE).  La investigación sobre los atentados del 7 de julio en Londres, atribuidos a cuatro terroristas suicidas británicos, se ha extendido a otros países como Egipto y Pakistán en busca de inductores o cómplices.

   En ese último país, concretamente en la ciudad de Faisalabad, las autoridades detuvieron el viernes a cuatro individuos supuestamente vinculados a los ataques contra el metro y un autobús de Londres, que han causado por el momento 54 muertos y unos setecientos heridos.

   Entre los detenidos en Pakistán, considerado por algunos como semillero de terroristas por el extremismo de algunos de sus seminarios islámicos, figura un imán al frente de una “madrasa” o escuela religiosa.

   Al menos dos de los terroristas suicidas británicos visitaron recientemente Pakistán, y uno de ellos, Shahzzad Tanweer, se cree que pudo haber establecido allí contacto con gente de la red terrorista de Al Qaeda.

   Según el diario “The Times”, la policía británica quiere interrogar a varios individuos con pasaporte del Reino Unido actualmente detenidos en Pakistán y que pudieron haber mantenido contacto con los suicidas en las escuelas religiosas de ese país.

   Uno de ellos es un ex compañero de clase de Asif Hanif, el británico que llevó a cabo un atentado suicida de Hamas en Israel en 2003.

   Un reportero de otro diario, “The Independent” visitó la madrasa de Markaz Taiba, cerca de Lahore, por la que pasó al parecer Tanweer, y fue invitado a participar en un partido de cricket con los estudiantes, también pudo ver los establos de los caballos en los que aprenden a montar, así como una moderna sala con ordenadores.

   La madrasa, que incluye una escuela para niños y adolescentes de entre seis y diecisiete años y una universidad, no ofrece cursos religiosos sino de informática, ingeniería y medicina.

   Esa fachada inocente parece ocultar, sin embargo, según el reportero, una realidad más siniestra: el centro es propiedad de Jamal ud Dawa, considerado como la rama política de lshkar e Toiba, grupo de militantes armados que combaten en Cachemira, territorio que se disputan la India y Pakistán.

   Las investigaciones de la policía británica se han extendido también a Egipto, donde el viernes fue detenido un joven bioquímico, recién doctorado en la Universidad de Leeds, norte de Inglaterra, por supuesta implicación por los atentados.

   Las autoridades de El Cairo negaron hoy, sin embargo, que el químico egipcio Magdi Mahmud al Nashar, de 33 años, estuviese vinculado a la red terrorista de Al Qaeda.

   Al Nashar rechazó en los interrogatorios a los que ha sido sometido en la capital egipcia tener relación alguna con los atentados de Londres, según informaciones de la agencia egipcia de noticias MENA.

   Fuentes británicas insisten, sin embargo, en que al Nashar es un individuo interesante para la investigación, que se centra ahora en una fábrica de bombas en Leeds, por lo que la unidad antiterrorista de la Policía Metroplitana enviaría a detectives a Egipto para seguir allí las pesquisas.