Investigan en España vídeo de soldados maltratando a preso iraquí

MADRID. AFP. El ministerio español de Defensa anunció este martes la apertura de una investigación a raíz de un vídeo difundido el domingo por el diario El País, grabado en 2004 en una prisión de Irak, que muestra a militares españoles pateando a un prisionero iraquí.  

“El Ejército de Tierra ha puesto en manos del juez togado decano de Madrid las primeras conclusiones de la información sumarísima recabada hasta el momento en relación con un vídeo publicado recientemente por un medio de comunicación sobre un caso de presunto maltrato de soldados españoles a prisioneros iraquíes”, declaró el ministerio en un comunicado.  

“En cuanto al vídeo en sí, las conclusiones preliminares indican que su localización podría corresponder efectivamente con las instalaciones habilitadas para prisioneros en el cuerpo de guardia de Base España en Diwaniya”, Irak, añade el ministerio.  

El vídeo muestra a cinco soldados españoles a cara descubierta, que entran en una celda en la que un preso está tumbado con una manta encima.  

“Que te levantes”, le dice varias veces uno de los soldados, que acto seguido se pone a pegarle patadas al prisionero, junto con otros dos militares españoles.

 “Jo éste se lo han cargado ya”, dice un soldado al final del vídeo, que dura 45 segundos.  

“De poder analizarse el vídeo original, los distintivos que los agresores portan en sus uniformes podrían llevar a la identificación de su unidad de procedencia y, de no haberse velado intencionadamente sus rostros, sería factible reconocer al menos a dos de los agresores”, explica el ministerio.  

El comunicado añade que “el Ejército de Tierra hace constar que rechaza enérgicamente este tipo de comportamientos y que prestará la máxima colaboración a la Justicia”.  

El País menciona un solo caso de denuncia contra las tropas españolas por malos tratos, presentada por un iraquí, un traductor de nombre Flayeh al Mayali, detenido en 2004 y enviado a Abu Ghraib. Esta prisión iraquí originó un sonado escándalo ese año, por la publicación de fotos de prisioneros torturados por soldados estadounidenses.