Irak: milicianos chiíes exhiben fuerza ante los insurgentes

Milicianos chiies exhiben sus armas en ciudades iraquíes

BAGDAD. Miles de milicianos chiíes, fuertemente armados, desfilaron ayer por ciudades iraquíes mientras que combatientes suníes tomaron el control de 2 localidades estratégicas en lo que parece ser una nueva ofensiva en la provincia de Anbar, al oeste del país.

La captura de las dos localidades (Qaim, en la frontera con Siria, el viernes, y Rawah, en la ribera del Éufrates, ayer) asestó un nuevo golpe al gobierno del primer ministro Nuri al-Maliki, que no ha logrado contrarrestar los avances de los extremistas islámicos y sus aliados, los cuales han capturado grandes franjas de la región norte, incluida Mosul, la segunda ciudad más grande en Irak.

Sin embargo, en medio del aumento de las exigencias a al-Maliki para que converse con los curdos y suníes descontentos, la exhibición de armas pesadas que hicieron los combatientes chiíes es un indicio de que fuerzas más allá del control de Bagdad podrían llevar el conflicto hacia un enfrentamiento sectario.

Los militantes suníes han controlado desde enero la ciudad de Faluya, en Anbar, y partes de Ramadi, la capital provincial. La vasta provincia de Anbar se extiende desde el perímetro occidental de Bagdad hasta Jordania y Siria, hacia el noroeste. Debido a la lucha en Anbar no se puede utilizar la carretera entre Bagdad y la frontera con Jordania, una vía importante para el tránsito de mercancías y pasajeros.

Los desfiles estuvieron a cargo de seguidores del clérigo Muqtada al-Sadr, que alguna vez encabezó una poderosa milicia que combatió a los efectivos estadounidenses y al que se responsabiliza de algunas de las matanzas colectivas de civiles suníes durante el derramamiento de sangre sectario que alcanzó su mayor intensidad en 2006 y 2007.

Funcionarios de la policía y el ejército dijeron que el Estado Islámico de Irak y el Levante, un grupo escindido de al-Qaida, y otros combatientes armados, capturaron Qaim, en Bagdad, en combates del viernes, en los que aniquilaron a 30 efectivos iraquíes.