Irán prueba un nuevo misil; EEUU hace dura advertencia

WASHINGTON. AFP.  La administración Bush mantuvo la presión sobre Irán ayer a pesar del poco tiempo que le queda, y reclamó que Teherán cese “inmediatamente” el desarrollo de misiles balísticos tras un nuevo ensayo reivindicado por la República Islámica.

El Pentágono no confirmó formalmente la autenticidad del ensayo –que según Irán tuvo lugar con un misil tierra-tierra apodado Sejil– al haber precedentes que ponen en duda la realidad de las informaciones provenientes de Irán.

Pero el gobierno de George W. Bush vio en ello la confirmación de dos necesidades: llevar adelante un proyecto antimisiles que crispa a Rusia, y continuar el esfuerzo en curso para que Irán suspenda sus actividades nucleares más sensibles, a pesar de las especulaciones sobre una diplomacia menos intransigente con la llegada a la presidencia de Barack Obama.

“No puedo confirmar el lanzamiento, pero eso sería coherente con el hecho de que ellos continúan desarrollando un programa de misiles balísticos que representa una amenaza para sus vecinos y más allá”, dijo el portavoz del Pentágono, Bryan Whitman.