Israel rechaza propuesta de ONU de 72 horas de cese al fuego

Por KATHY GANNON
JERUSALEN (AP) _ Israel rechazó la propuesta de Naciones Unidas de realizar un cese al fuego de tres días para llevar ayuda humanitaria a las zonas afectadas por el conflicto entre ese país y la guerrilla Jezbolá concentrada en Líbano.

   Avi Pazner, portavoz del gobierno israelí, rechazó la solicitud el sábado, alegando que su país ya había abierto un corredor para asistencia hacia y desde Líbano, acusando a Jezbolá de bloquearlo para crear una crisis humanitaria.

   En tanto en París, el ministro francés de relaciones exteriores Philippe Douste-Blazy criticó el sábado la negativa de Israel de pemitir la evacuación de heridos, niños y ancianos del sur libanés.

   “Activamente lamento” la negativa, dijo Douste-Blazy en un rueda de prensa en la capital francesa. Agregó que su país insistirá sobre el tema a través de Naciones Unidas.

   Aviones israelíes completaron la mañana del sábado 120 misiones en un período de 36 horas de ataque contra Líbano, y destruyeron un puente en el oriental Valle de la Beká, luego que los guerrilleros del Jezbolá lanzaron un nuevo tipo de cohete, el proyectil que más se ha internado a la fecha en el territorio de Israel.

   El puente sobre el río Orontes fue destruido luego de dos bombardeos aéreos, confirmaron fuentes militares israelíes que agregaron que preparan nuevas misiones contra puentes en el sur libanés, sin entrar en detalles. En tanto, residentes indicaron que no hubo víctimas en la escalada contra el colgante en Beká.

   El ejército israelí informó que siete de sus soldados fueron heridos, uno de ellos seriamente, cuando el viernes Jezbolá enfrentó su incursión en los poblados Bint Jbail y Maroun al-Ras, áreas donde el movimiento guerrillero cuenta con fuerte apoyo.

   Los ataques ocurrieron mientras la secretaria norteamericana de Estado, Condoleezza Rice, retornaba al Medio Oriente para un segundo intento de poner fin a las hostilidades. El sábado continuaban los enfrentamientos que se han extendido ya a 18 días. Algunos estiman que los muertos superan los 600, mayormente civiles libaneses.

   Un funcionario estadounidense, quien solicitó permanecer en el anonimato por la índole delicada de las discusiones, dijo que la propuesta de Rice incluiría un acuerdo internacional sobre una fuerza multinacional de paz coordinada por la ONU para el sur de Líbano, el desarme del Jezbolá y la integración de la guerrilla al ejército libanés.

   Rice instaría también a que Jezbolá liberara a los prisioneros israelíes, a un acuerdo para resolver los problemas fronterizos y a un plan internacional de reconstrucción para Líbano.

   En tanto, ha crecido el apoyo a Jezbolá en el mundo árabe, donde al principio del conflicto muchos gobiernos lo criticaron por haber provocado a Israel al violar su frontera, asesinar a dos soldados y secuestrar a otros dos.

   En opiniones publicadas el sábado, Mufti Ali Gomma, uno de los más influyentes líderes religiosos de Egipto, describió las acciones de Jezbolá contra Israel como “actos en defensa de su país y no acciones terroristas”.

   En Qatar, el jeque egipcio Youssef el-Qaradawi, uno de los más influyentes maestros sunitas en el mundo árabe, lanzó un edicto el jueves donde proclamaba que apoyar a Jezbolá era “un deber religioso de cada musulmán”.

   En Israel, el ministro Avi Dichter afirmó el sábado a través de Radio Israel que era inaceptable que el gobierno de Líbano “se escondiera detrás de la excusa de que una organización terrorista está operando dentro de su territorio sin que puedan detenerla”. Agregó que “Líbano está pagando todo el precio” por lo que Jezbolá hace desde su territorio.

   Dentro de su estrategia diplomática, Estados Unidos, apoyado por Reino Unido, quiere fomentar una transformación en el Medio Oriente, que asegure la paz a largo plazo, antes de pedir el alto a los combates.

   Muchos países europeos y árabes intensifican la presión para que primero haya un alto al fuego, seguido de un plan para resolver los asuntos más complicados en el desmantelamiento de la guerrilla Jezbolá.

   Las partes coinciden en la idea de enviar fuerzas internacionales al sur de Líbano, a fin de poner un límite al control que Jezbolá ha ejercido sobre esa zona durante una década. Sin embargo, no estaba clara ni la forma ni la fecha en que sería emplazada la fuerza internacional.

   Fuentes israelíes aseguran que le han causado unas 200 bajas a Jezbolá, pero el grupo insurgente sólo ha reportado 35 muertes en sus filas. En tanto 33 soldados israelíes han caído en combate.

   Las playas de Beirut estaban ennegrecidas con el petróleo derramado por una estación eléctrica destruida por Israel hace dos semanas, la cual seguía incendiándose. En el sur, los trabajadores de rescate cavaban entre los escombros de las casas bombardeadas, en busca de más cadáveres.

   Israel emplazó baterías de misiles Patriot para interceptar cohetes al norte de Tel Aviv, ante el temor de que la zona pueda ser alcanzada por los ataques de Jezbolá.