Israel sigue bombardeos; diplomáticos buscan paz

http://hoy.com.do/image/article/107/460x390/0/15FBE53B-D86E-46F3-BC0F-37507900C8EE.jpeg

Beirut (EFE).- Pese a la “tregua aérea” de 48 horas declarada ayer por Israel, la aviación israelí bombardeó varias posiciones en el sur y el este del país, mientras algo parece moverse en el terreno diplomático con la visita a Beirut de los ministros de Exteriores de Francia e Irán.

Según los medios libaneses, la aviación bombardeó en tres ocasiones el paso fronterizo de Masnaa -que actualmente era el principal entre Líbano y Siria- y dejó heridos a cuatro agentes de aduana y un civil.

Uno de los objetivos bombardeados era un camión que transportaba patatas, de los que según Israel sirven en realidad para aprovisionar de armas a Hizbulá.

La aviación también atacó una zona del centro de la frontera sur libano-isralí, en ayuda de sus tropas de infantería que combatían con milicianos de Hizbulá.

Y al norte de Tiro, en Qasmiyeh, Israel bombardeó desde el mar una base naval libanesa, donde murió un soldado libanés y otros tres resultaron heridos.

Poco después, Hizbulá aseguraba en un comunicado que había alcanzado a un barco militar israelí con 53 personas a bordo, sin que quede claro si es el mismo que había atacado el puerto de Qasmiyeh ni el número de heridos.

En el plano diplomático, el ministro francés de Exteriores, Philippe Douste-Blazy hizo una larga visita a Beirut, y a última hora de la tarde estaba prevista la llegada de Mahuchehr Motaki, jefe de la diplomacia iraní.  Douste-Blazy recordó que su país sigue pidiendo un alto el fuego “inmediato”, seguido de un amplio acuerdo político, entre el gobierno libanés y Hizbulá, por un lado, y entre Líbano, Israel y la comunidad internacional por el otro.

Solo entonces, según Francia, se darán las condiciones necesarias para el despliegue de una fuerza internacional que, según dijo, deben estar bajo el paraguas de la ONU y de su propio secretario general, Kofi Annan.

   Por otra parte, el ministro anunció que Francia quiere mostrar al gobierno libanés su generosidad y va a dedicar 25 millones de dólares a ayuda humanitaria para el Líbano, parte de la cual va a enviarse en un barco específico que saldrá de Marsella y se llamará “Un barco para el Líbano”.

En cuanto al ministro iraní, se espera su llegada a Beirut con mucho interés dados los vínculos que unen a su gobierno con el movimiento chií Hizbulá, que según Irán son meramente “morales” pero que según Israel se concretan en el aprovisionamiento de armas y de dinero.

   En materia humanitaria, la ONU alertó hoy en Beirut de que la escasez de gasóleo y la falta de seguridad para sus camiones están dificultando el envío de convoyes con ayuda humanitaria al sur del país, donde se encuentra la población más vulnerable del Líbano.

   En una rueda de prensa en Beirut de los diferentes organismos de la ONU -UNICEF, Programa Mundial de Alimentos, Organización Mundial de la Salud y ACNUR-, explicaron también que hay muchas dificultades de acceso -por el bombardeo de carreteras y puentes- a pueblos y aldeas donde está refugiada la población más débil o más pobre, que no ha podido huir.

   Los convoyes de la ONU con ayuda humanitaria empezaron a salir solamente hacia el sur el pasado miércoles, pero ante la negativa de Israel a garantizar un “pasaje seguro”, cada convoy debe ser negociado entre la ONU en Líbano y el gobierno de Israel con mediación de la sede en Nueva York y la oficina de Jerusalén, denunciaron.

   Pero el problema del gasóleo, que afecta a todo el país, significa que las agencias de la ONU sólo tienen reservas de combustible para sus camiones para las próximas 48 horas, advirtieron.

   Si se soluciona este problema, así como el de la seguridad, pronto podría haber seis convoyes saliendo cada día desde Beirut, señalaron.

   Actualmente, hay cerca de 900.000 personas desplazadas por la guerra, de las que la gran mayoría -entre 700.000 y 800.000- están dentro del Líbano, y todas ellas, incluidas las que han buscado un techo en casas de familiares, necesitan asistencia humanitaria. EFE

Amplía zona de ataques 

JERUSALEN (AFP).- El Gobierno del primer ministro israelí, Ehud Olmert, aprobó la noche de ayer una ampliación de la operación militar terrestre en el sur de Líbano, anunció una fuente oficial gubernamental.

“El Gabinete dio luz verde para extender la operación terrestre en Líbano”, indicó a la AFP el responsable, que requirió anonimato.

Según la página web del diario Haaretz, que cita una fuente gubernamental, el objetivo del Ejército sería concluir, antes del jueves, la destrucción de las posiciones de la milicia del partido chiita libanés Hezbolá a lo largo de la frontera.

El primer ministro israelí afirmó el lunes que no habría alto el fuego en Líbano “en los próximos días” mientras no sea apartada la amenaza contra el Estado hebreo.

“No habrá alto el fuego en los próximos días. Nosotros seguimos combatiendo”, dijo.

Israel suspendió la noche del domingo al lunes durante 48 horas sus ataques aéreos aunque reservándose el derecho de actuar contra objetivos que prepararan ataque contra israelíes.

A pesar de la suspensión parcial de los ataques aéreos, la aviación israelí bombardeó posiciones de combatientes de Hezbolá. Estos ataques, según el ejército, servían de apoyo al avance de sus soldados en Líbano sur, donde tenían lugar violentos combates.