Japón enfrenta larga recesión, industria automovilística pide rescate

Tokio, (AFP).- Japón enfrenta el riesgo de un año completo de recesión debido a la crisis económica mundial, que obligó el martes a los principales fabricantes de automóviles de Estados Unidos a reclamar ayuda al gobierno para salvar a su antes poderoso imperio industrial.

Las bolsas en Asia y Europa sufrían fuertes pérdidas debido a la inquietud sobre la duración y amplitud de la inminente recesión en el primer mundo de parte de los inversores, y el anuncio del gigante bancario estadounidense Citigroup de que eliminará 50 mil empleos en el mundo.

Los inversores también parecen inseguros sobre las repercusiones reales de la cumbre del G20 de potencias emergentes e industrializadas el fin de semana en Washington, donde los líderes prometieron cooperar sin anunciar medidas concretas.

“Los ojos del mercado se centran en los miedos a una recesión mundial”, dijo Kazuhiro Takahashi, de Daiwa Securities SMBC.

“La cumbre financiera ha dejado la impresión de que es improbable que se adopten medidas de estímulo económico”, agregó Takahashi.

Las perspectivas económicas de Japón sufrieron otro nuevo golpe el martes, cuando el ministro de Política Fiscal y Económica, Kaoru Yosano, dijo que no tenía “ninguna confianza” en que la segunda economía mundial crezca el año próximo.

“Si juzgo lo que está sucediendo de manera honesta, no tengo ninguna confianza ahora en que habrá crecimiento positivo”, indicó Yosano un día después de que cifras oficiales confirmaran que la mayor economía de Asia está en recesión.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha pronosticado que la economía japonesa se contraerá un 0,1% en 2009, y algunos economistas esperan incluso una contracción mayor.

Las bolsas asiáticas cayeron, lideradas por la Bolsa de Shanghai, que se hundió un 6,3%. La Bolsa de Hong Kong cerró en fuerte baja de 4,5%, Seúl perdió 3,9%, Sídney 3,6% y Tokio un 2,3%.

“¿Quién querría estar en este mercado?”, preguntó Martin Allison, consejero de inversiones de ABN Amro Craigs en Wellington, donde la Bolsa perdió un 1%.

“Los inversores básicamente han guardado sus billeteras porque atravesamos un periodo muy volátil”, explicó.

En Europa, donde las bolsas cerraron con fuertes pérdidas el lunes, las bolsas caían nuevamente el martes hacia las 12H30 GMT.

La Bolsa de Fráncfort perdía un 1,85%, París un 1,73% y Londres un 1,65%. La Bolsa de Madrid retrocedía un 2,05%.

En Estados Unidos, los legisladores se preparan para otro día de audiencias, en las cuales prestarán testimonio el secretario del Tesoro, Henry Paulson, y el presidente de la Reserva Federal (Fed, banco central), Ben Bernanke, sobre el estatus del paquete de rescate bancario por 700 mil millones de dólares.

Pero los bancos no son las únicas instituciones estadounidenses en peligro.

Directivos y presidentes de General Motors, Ford y Chrysler, los denominados “Tres Grandes” fabricantes de automóviles estadounidensess, también son esperados en el Congreso para rogar a los legisladores que salven a la industria.

Los más altos representantes de las tres empresas prestarán testimonio ante un comité del Senado mientras los demócratas buscan que se apruebe un paquete de rescate a la industria automovilística por 25 mil millones de dólares.

Su testimonio, al cual seguirá una comparecencia en la Cámara de Representantes el miércoles, tiene lugar en momentos en que millones de empleos están en peligro ya que las gigantescas pérdidas de la industria son exacerbadas por la profundización de la crisis económica.

Importantes miembros del Partido Demócrata condenaron la oposición de la Casa Blanca y de líderes republicanos a utilizar dinero del paquete de 700 mil millones de dólares para financiar un rescate del sector automovilístico.

“Estamos viendo un posible colapso de la industria automovilística, con consecuencias que impactarían directamente en millones de trabajadores estadounidenses y causarían más devastación en nuestra economía”, advirtió el líder de la mayoría del Senado, Harry Reid.

Ford anunció el martes que venderá una participación del 20% en su socio japonés Mazda por 540 millones de dólares para recaudar efectivo.

El fabricante de coches estadounidense, que perdió 129 millones de dólares en el tercer trimestre, indicó no obstante que seguirá siendo el mayor accionista de Mazda y mantendrá un escaño en el consejo de administración.

En Gran Bretaña, analistas plantearon la perspectiva de una deflación, una caída de los precios que puede afectar el crecimiento, luego de que cifras oficiales señalaran que el índice de precios cayó a 4,5% interanual en octubre, contra un 5,2% en septiembre, su nivel más alto en 16 años.

“Este es el primer paso en un camino que probablemente termine con el primer episodio de deflación en la economía del Reino Unido en casi medio siglo”, pronosticó Jonathan Loynes, economista jefe de la consultora Capital Economics en Londres.