Japón nos brinda un oasis musical

Japón, país admirado y querido por los dominicanos, ofreció un oasis musical que sirvió de bálsamo espiritual en momentos en que el mundo es sacudido por la barbarie del terrorismo, las guerras y los bombardeos indiscriminados que cercenan cientos de vidas inocentes.

La presentación, abierta al público, de la fina artista Micaco Honya, reina del pequeño instrumento de vientos denominado ocarina, llenó las expectativas de un educado público que disfrutó, aplaudió y hasta coreó algunos estribillos de las hermosas canciones interpretadas en la velada.

Micaco no solo es una virtuosa del instrumento cuyo origen aún se discute, sino que compone la mayoría de sus canciones y canta con una voz tan dulce y movimientos tan sutiles y elegantes que convierte al público en cómplices de su actuación, más que en simples espectadores.

La joven artista, nacida en la ciudad nipona de Hokkaido se ha convertido en la más destacada ejecutora de la ocarina desde su debut en el 1993 con una carrera musical que incluye la grabación de 14 discos y grandes presentaciones en su país, en las repúblicas de Corea y Taiwán.

Su visita a nuestro país se enmarca en la conmemoración del “Año de la amistad Japón-Sica 2015” y abarca una gira por Nicaragua y Panamá, países de los que interpretó canciones emblemáticas como “La Mora Limpia” y “Amor y Control”. De nosotros instrumentalizó “Bachata en Fukuoka” de Juan Luis Guerra.

La presentación fue realizada el martes en el Auditorio Enriquillo Sánchez del Ministerio de Cultura y contó con la presencia del Embajador de Japón en el país Takashi Fuchigami, el Ministro de Cultura, José Antonio Rodríguez y numerosas personalidades.