Jardín Botánico un tesoro a preservar

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El Jardín Botánico Nacional, uno de los activos más importantes que tiene El Gran Santo Domingo y la República Dominicana, ofrece un variado, inigualable y exquisito menú de servicios ambientales que disfrutan a diario miles de personas que aprovechan el espacio de 12,000 metros cuadrados para ejercitarse en un confortable y sano ambiente en medio de la exuberante vegetación.
Este formidable refugio de flora y fauna es un lugar de esparcimiento, purificador de aire y, además, controla la nociva, asfixiante y creciente contaminación ambiental que enferma la congestionada, bulliciosa y desordenada ciudad capital.
La masa verde de vegetación del Botánico es vital en la captura de dióxido de carbono que genera el mayor porcentaje de vehículos de motor del parque vehicular del país que se moviliza en una ciudad convulsa, agitada, con un tránsito caótico y sin drenaje pluvial, que se inunda cuando llueve por desperdicios plásticos y desperdicios sólidos que ciudadanos desaprensivos lanzan a las vías públicas y obstruyen los filtrantes.
Consciente de la situación, el director del Jardín Botánico, Ricardo García, no escatima esfuerzos para mantener la institución a su nivel. Reconoce que la ciudadanía, la gente que disfruta de este tesoro natural, aprecia y valora el trabajo para preservar el gran pulmón de Santo Domingo.
Para mantener el estatus de la institución se han definido cuatro ejes fundamentales de trabajo que han sido exitosos: investigación, conservación, educación ambiental y recreación y esparcimiento. El funcionario reconoce que pocos dominicanos desconocen el potencial de la flora dominicana.
El Jardín Botánico Nacional Dr Rafael María Moscoso es un jardín botánico, arboreto y área de vegetación natural silvestre preservada, considerado el pulmón de la ciudad capital. Una rica biodiversidad de flora y fauna es celosamente protegida por la direccion de la institución.