Jefe gobierno España palpa la tensión se vive en Barcelona

GRAF4512. BARCELONA, 21/10/2019.- Fotografía cedida por el gobierno que muestra al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez (i) visita a uno de los agentes heridos en los disturbios ocurridos en los últimos días en las calles de la ciudad codal en el Hospital Sagrat Cor de Barcelona. EFE/POOL MONCLOA/Fernando Calvo
GRAF4512. BARCELONA, 21/10/2019.- Fotografía cedida por el gobierno que muestra al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez (i) visita a uno de los agentes heridos en los disturbios ocurridos en los últimos días en las calles de la ciudad codal en el Hospital Sagrat Cor de Barcelona. EFE/POOL MONCLOA/Fernando Calvo

El distanciamiento y la tensión crecientes entre el Gobierno español y las autoridades regionales de Cataluña se hizo más patente ayer, cuando el jefe del Ejecutivo central, Pedro Sánchez, viajó a Barcelona, pero no se reunió con el presidente catalán, el independentista Quim Torra.
Cuando faltan tres semanas para una repetición de elecciones parlamentarias en España, ambos mantienen posiciones encastilladas, después de una semana de incidentes, con episodios de graves disturbios callejeros tras las manifestaciones independentistas masivas en las ciudades principales de esa región autónoma española.
El socialista Sánchez, que gobierna en funciones, volvió a exigir hoy a Torra que condene la violencia sin ambigüedades, y se desplazó a la capital catalana para apoyar en persona a las fuerzas del orden y visitar a los agentes heridos en las algaradas.
“Condenar la violencia de forma rotunda; amparar a las fuerzas de seguridad que la combaten; y evitar la discordia civil” son obligaciones de todo responsable público, dice Sánchez a Torra en carta que le envió.
Opina Sánchez que el dirigente secesionista ha evitado condenar de modo “tajante e inequívoco” las conductas violentas y “ha vuelto la espalda” a las fuerzas y cuerpos de seguridad regionales estatales españoles y ha “ignorado a más de la mitad de la población”, en referencia a los catalanes no independentistas.
Es la respuesta a otra carta y varias llamadas anteriores de Torra a Sánchez para emplazarlo a un diálogo “sin condiciones” sobre el futuro político de Cataluña y la autodeterminación.
Pero Sánchez no se reunió finalmente con Torra, como éste le pidió hoy, aprovechando su estancia en Barcelona.
Falta de diálogo
En otra misiva difundida ayer, Torra interpreta que la negativas de Sánchez, incluso a responder a sus llamadas, “no es buen signo de voluntad de diálogo”.
Según el presidente catalán, es deber de cualquier gobernante democrático “respetar y hacer respetar los derechos humanos, civiles y políticos de los ciudadanos”, que a su juicio se han visto “vulnerados” de manera “sistemática por razones ideológicas” en Cataluña.