Jornadas de Cacao en Costa de Marfil

Durante las últimas tres semanas realicé un periplo que incluyó tres continentes, razón por lo cual no pude garrapatear mis artículos sabatinos como ha sido mi costumbre por muchos años.

Atendiendo una invitación oficial del gobierno de Costa de Marfil, en mi calidad de signatario del acuerdo que transfirió la sede de la Organización Internacional del Cacao (ICCO), desde Londres hacia la ciudad de Abidján, asistimos a las primeras. Jornadas de Cacao en Cote d’Ivoire, cuyo tema principal fue “Economía cacaotera duradera: los retos para la Costa de Marfil”. Las diferentes actividades se desarrollaron durante los días 1, 2 y 3 de marzo del año que discurre.

Las jornadas cacaoteras habían sido propuestas en la sede la ICCO en Londres en la reunión del Consejo en diciembre de 2003. Como hacia un año que se había firmado el convenio de traslado de sede hacia Abidján y no se había podido formalizar por la situación de guerra fraternal que tenía lugar en ese país del Africa Occidental, primer productor de cacao en el mundo con más de un millón de toneladas métricas, significando ese volumen el 43% de las exportaciones mundiales, el país, necesitaba políticamente respaldo de la comunidad mundial, muy en especial, de las organizaciones internacionales. Por eso, el gobierno marfileño organizó e invitó a los representantes de los más de cuarenta países que forman parte de la ICCO, incluyendo los presidentes del Consejo y del Comité Ejecutivo, así como, el Director Ejecutivo en funciones y varios ex presidentes del Consejo, uno de los cuales era yo.

Durante tres días, lo más granado del mundo cacaotero (exportadores, corredores, chocolateros, fabricantes de dulces y confiterías, productores, directores de instituciones de investigación, desarrollo y producción, analistas de mercado, directores de organizaciones estatales de cacao de países miembros, etc.), expusieron sus puntos de vista sobre el concepto que últimamente ha tomado un auge inusitado: la economía duradera del cacao.

Debemos recordar, que como consecuencia de la injusticia que significa que el comprador (Bolsas de Mercado), le ponga el precio al cacao, sin importar las penurias y los riesgos que se corre en la producción de cacao para exportación, la Costa de Marfil sugirió la creación de una Bolsa de Productores para competir con las Bolsas de los diferentes países compradores y así lograr un mejor precio por el producto final. Desgraciadamente, este esfuerzo, que llevó a cabo este país, concomitantemente con la lucha para que la Unión Europea no aprobase la utilización del 5% de materia grasa otra que no fuera manteca de cacao, fracasó debido a las debilidades financieras de los países que formarían parte del proyecto. Atentar contra organismos poderosos, con capitales y presupuestos en la mayoría de las veces, mayores que los mismos países productores, era una herejía que debía ser exorcizada de inmediato, como al fin sucedió.

Dentro de las actividades, nos tocó, junto con los demás invitados especiales, asistir a una ceremonia en una aldea, cuyos Jefes, ataviados con vestimentas cargadas de fetiches en oro puro, nos recibieron acompañados de miles de niños y autoridades locales, donde ofrecieron un espectáculo tribunal en nuestro honor. Después, visitamos plantaciones de cacao en los alrededores y pudimos degustar un vino que se extrae de la fermentación de semillas de la palma aceitera. Las plantaciones que visitamos, a decir verdad, no eran muy tecnificadas y los métodos de secado y fermentación a nuestro parecer, eran muy primitivos, si tomamos en cuenta lo avanzado que está el manejo post cosecha del cacao.

La Costa de Marfil con estas primeras jornadas de cacao logró su objetivo principal, el cual consistía en que los miembros de la ICCO constatasen que existía un clima de tranquilidad en la ciudad capital y que esa organización podía en un corto tiempo, mover su sede Abidján, tal y como se establece en el convenio de traslado de sede. Este propósito fue logrado en la reunión del Consejo de la ICCO, que se reunió en Londres del 9 al 12 del mes que discurre. En efecto, fruto de esas primeras jornadas en las cuales asistieron delegados de los países miembros de la ICCO, el Consejo votó, que su próxima sesión será realizada en septiembre de este año en los dos pisos que para esos fines cedió a la organización el gobierno marfileño en Abidján. Con la convocatoria de este Consejo en Abidján quedó plasmado el anhelado propósito de abrigar un país productor, en este caso el mayor, la sede de la organización mundial de cacao más importante.