José Luis Rodríguez se presenta en sociedad en EEUU con su “flamenco de hoy”

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Miami (EEUU), (EFE).- El guitarrista y compositor español José Luis Rodríguez estrena hoy sus “Espacios íntimos”, un concierto de “flamenco de hoy en día” con el que hace su “puesta de largo” en EEUU, donde ha decidido establecerse.

“‘Espacios íntimos’ es el resultado de mi trayectoria como concertista; una carta de presentación intimista, compleja y madura. Es mi puesta de largo”, dijo en una entrevista con Efe el artista, que actuará esta noche y mañana en el On.Stage Black.Box Theater de Miami.

Reconocido por su estilo elegante y personal, aprendido de su maestro Mario Escudero, Rodríguez actuará junto al percusionista de origen ecuatoriano Rómulo Bernal, el guitarrista cubano Alex Jordan y la coreógrafa estadounidense Niurca Márquez.

 “Nací en Ceuta aunque me crié en Huelva. Con 14 años empecé a dedicarme profesionalmente a la guitarra”, relató el compositor, que desde entonces ha viajado por todo el mundo tocado con artistas como José Merced, Carmen Linares, Naranjito de Triana, Belén Maya, Juan Carlos Lérida y hasta La Niña de La Puebla. En 1994 entró a formar parte del ballet de Cristina Hoyos y puso música a sus espectáculos durante once años.

Después de esa ajetreada vida de “mercenario”, como dijo con humor el propio guitarrista, sintió “la necesidad de tocar mi música en conciertos”. “En España se me hacía muy complicado -argumentó-, porque haber estado tantos años como director musical y compositor de un ballet tan grande como el de Cristina Hoyos era un obstáculo, por aquello de las etiquetas que gusta poner en los politiqueos del flamenco”.

Al ver que “no había muchas opciones y no querer seguir dependiendo del baile”, decidió viajar a Miami a finales del año pasado junto a su mujer, que es hija de cubanos y criada en esta ciudad.

 “La idea de ‘Espacios íntimos’ empezó a nacer al mismo tiempo que preparaba mi marcha de España”, explicó. Por ello, aún hay sensaciones que van desde “el desarraigo y el desprendimiento”, hasta “las sensaciones del que llega, de la bienvenida”, tratando de que “todo sea muy crudo, muy esencial”.

En noventa minutos sin descanso -“no me gusta cortar ni hablar, porque enfría el ambiente”-, el concierto comienza “como una invitación al espectador a entrar en mi mundo” y lo despido “con un abrazo”.

La percusión del concierto -impulsado por FUNDarte, dedicada a la promoción de artes visuales que reflejen la diversidad cultural de Miami- se basa en un “tinajón” y un cajón flamenco tocado con las escobillas metálicas que usan los músicos de jazz. “Estos instrumentos le dan un sonido diferente, porque no es flamenco tradicional.

Es música de composición basada en las cadencias y ritmos flamencos”, comentó el artista, quien dijo alinearse así con tendencias como las del Juan Carlos Lérida en el baile, Cañizares en la guitarra o Enrique Morente en el cante. Se trata de hacer “flamenco de hoy en día; contar lo que queremos desde el flamenco, pero sin miedo a incorporar otros elementos”, explicó un músico que considera que este estilo están inmerso en una “búsqueda existencial para tratar de reencontrarse”.

“No hace tanto la guitarra flamenca no había salido del tercer traste, como se solía decir”, pero en “en 30 o 40 años ha evolucionado lo que tendría que haber hecho en 200 años”. De ahí que, según dijo, “nos hayamos atragantado con tantas fusiones, algunas loquísimas, y ahora hay que asentarlo todo y recuperar la frescura original”.

“Hay un público en EE.UU. que sólo entiende el flamenco como se entendía en los 60, pero desde la revolución de Paco de Lucía ha cambiado muchísimo. El arte flamenco es muy joven y ahora estamos empezando a encontrar un equilibrio entre todos los nuevos elementos que hemos incorporado y su verdadera esencia”, defendió.EFE