Jóvenes de todo el mundo “bañan de fe”, el turismo centro de Río

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RÍO DE JANEIRO,  Brasil. Jóvenes de todas las edades y nacionalidades contagian con su fe, alegría y color el imponente Río de  Janeiro, sede de la Jornada Mundial de  la Juventud.

Mostrando signos distintivos de sus respectivos países, cantan y lanzan consignas alusivas a su amor por Cristo. No dudan en hacerlo en voz alta. Saltan y gritan en grupos y sus sonrisas reafirman su gran compromiso,    “bañarse  de fe” e  ir y contar la buena nueva a su gente, tal como reza  el lema de este encuentro: ‘Id y haced discípulos de todas las naciones’. Para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Río de Janeiro, se han realizado numerosas actividades de oración, música, danza y deportes y es así como   la JMJ se  está convirtiendo en un gran evento de acogida al nuevo Papa y de oración en comunión con él.  A esto hay que sumar la generosidad de miles de voluntarios procedentes de todo el mundo y la masiva participación de jóvenes brasileños.

Dentro de esa alegría que se vive  en Río, desde antes de la  llegada del sumo Pontífice, ha sido también posible por  el entusiasmo que ha tenido el Papa, en participar y de estar de cerca con ellos. Varios de sus mensajes en su cuenta  en la red Twitter   así lo testifican. “Llego a Río en unas horas y mi corazón está lleno de gozo porque dentro de poco estaré con ustedes para celebrar la XXVIII JMJ”.

En toda el área de Copacabana, a lo largo y ancho de  la avenida Atlántica, hay muestras de  estatuas alusivas al evento. Se venden objetos y se ofrecen tours a los principales lugares de peregrinación y de interés turístico en Rio.

La programación oficial de la Jornada Mundial de la Juventud  empezó este martes, 23, con la Misa de Apertura, y es el único sin la presencia del Papa Francisco. La celebración fue  presidida por el arzobispo de Río de Janeiro y presidente del Comité Organizador Local (COL), Don Orani Tempesta. Los jóvenes disfrutaron este encuentro a pesar de la llovizna que se mantuvo toda la noche sobre la ciudad. El acto inició con un despliegue de cantos y alabanzas  con la participación de varios solistas y grupos artísticos de varios países y   la llegada de la Cruz Peregrina y del ícono de Nuestra Señora, símbolos de la JMJ.   Muchos de los jóvenes participantes atribuyen el gran entusiasmo en esta jornada porque el Sumo Pontífice es Latinoamericano y  es más humano. Acercó realmente la Iglesia a la juventud y le ha dado cabida a los pobres.  

“Hoy puedo decir que creo en este Papa que hizo que vuelva a tener fe en la Iglesia Católica. Me sorprendió cuando fue elegido, porque en cierta forma era desconocido, pero con sus actitudes hizo que la gente lo adore. Además este Papa es nuestro. Sólo él puede lograr esta congregación de gente. Cuando bajó del avión y dijo que no trajo oro ni dinero, sino sólo a Jesucristo, me emocionó”, comentan.

Cuarta ocasión

La Jornada Mundial de la juventud se celebra en América por cuarta vez; la primera  tuvo lugar en Buenos Aires en 1987. Esta JMJ puede suponer un nuevo despertar en la fe para los jóvenes de América. Es además una semana histórica para la Iglesia Católica, pues se trata del primer gran evento presidido por el Papa Francisco fuera de Italia  que por demás es latino.