Jóvenes: en el centro de la epidemia de VIH/SIDA

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Más de la mitad de las nuevas infecciones por el VIH que se producen en la actualidad afectan a jóvenes de 15 a 24años de edad. Alrededor de 11,8 millones de jóvenes de 15 a 24 años viven en la actualidad con el VIH/ SIDA. Cada día, alrededor de 6000 jóvenes de esas edades se infectan con el VIH. Pero tan sólo una parte de ellos saben que están infectados.

Sin embargo, las necesidades de los mil millones de jóvenes del mundo quedan sistemáticamente desatendidas cuando se elaboran las estrategias sobre el VIH/SIDA, se establecen políticas y se destinan las partidas presupuestarias. Teniendo en cuenta que es más probable que los jóvenes adopten y mantengan comportamientos mas seguros que los adultos, esto es particularmente trágico.

[b]¿POR QUÉ ENFOCARSE EN LOS JÓVENES?[/b]

Los motivos por los cuales se debe centrar la prevención en los jóvenes, encuentran su base en el reconocimiento de la vulnerabilidad de estos al VIH. Los problemas que rodean esta condición están profundamente ligados a prácticas y creencias sociales y culturales. Entre las razones que obligan a prestar atención a los jóvenes están:

[b]Los jóvenes tienen relaciones sexuales.[/b]

Para la mayoría de las personas, la actividad sexual comienza en la adolescencia. En muchos países, las muchachas y los muchachos solteros son sexualmente activos antes de los 15 años. Es muy probable que los adolescentes que tienen relaciones sexuales precoces las tengan con parejas de alto riesgo o con parejas sexuales múltiples y que utilicen menos el preservativo. El aplazamiento del inicio de la actividad sexual puede protegerles considerablemente de la infección. Sin los conocimientos y habilidades necesarios para la vida, los adolescentes más jóvenes tienen menos posibilidades de protegerse del VIH.

[b]Los jóvenes carecen de información o comparten informaciones erróneas.[/b]

En todo el mundo, nuevos estudios han concluido que una enorme cantidad de jóvenes no tiene idea de cómo se propaga el VIH/ SIDA ni de cómo protegerse. Asimismo, algunos adolescentes, aunque dispongan de información, tienen relaciones sexuales sin protección porque carecen de las habilidades para negociar la abstención o la utilización del preservativo.

Es posible que les dé miedo o vergüenza hablar de relaciones sexuales con su pareja. Hay también otros adolescentes que tal vez no adopten comportamientos seguros porque perciben que su riesgo individual es bajo o no creen correr el riesgo de contraerlo. Los que saben algo del VIH no suelen protegerse porque carecen de los conocimientos prácticos, el apoyo o los medios para adoptar comportamientos seguros.

[b]Las muchachas son particularmente vulnerables.[/b]

A pesar de que el promedio mundial de varones infectados por el VIH supera ligeramente al de mujeres, las muchachas adolescentes corren un riesgo muy elevado de infectarse, se infectan a una edad más temprana y fallecen antes que los muchachos. En muchos países, las condiciones económicas promueven entre ellas las relaciones sexuales, sea a cambio de dinero o favores.

Cuando esta situación ocurre, generalmente buscan los favores de un “protector” (un varón mayor que ofrece una compensación en efectivo o en especie a cambio de favores sexuales)o tienen que ingresar en el comercio sexual(de modo voluntario o forzado).Las normas culturales relacionadas con la sexualidad impiden a muchas muchachas adoptar medidas activas para protegerse.

Biológicamente, el riesgo de infectarse durante el coito vaginal sin protección siempre es mayor para la mujer que para el varón, porque su sistema reproductor está inmaduro y los tejidos se desgarran con facilidad.

[b]Hay jóvenes en situaciones que los hacen especialmente vulnerables.[/b]

Los jóvenes que viven en la calle en situaciones de pobreza extrema, o los que se encuentran en países con conflictos armados, presentan una mayor indefensión y vulnerabilidad a las relaciones sexuales riesgosas para asegurar su subsistencia.

[b]LOS JÓVENES PUEDEN INVERTIR LAS TENDENCIAS[/b]

Se ha constatado que en las zonas en las que la propagación del VIH/SIDA se estabiliza o incluso disminuye, se debe sobre todo a que a los jóvenes y las mujeres se les han dado los medios e incentivos para adoptar comportamientos seguros.

La juventud ha demostrado su capacidad de tomar decisiones responsables para protegerse cuando se le proporciona ese apoyo, y de poder educar y motivar a los demás para que tomen decisiones seguras. Lo que funciona y es necesario hacer comprender es que educar a los jóvenes acerca del VIH, y enseñarles habilidades para negociar, resolver conflictos, tener opiniones críticas, tomar decisiones y saber comunicarse, mejora su capacidad para tomar decisiones con conocimiento de causa, como demorar el inicio de las relaciones sexuales hasta que sean suficientemente maduros para protegerse de la infección por el VIH, de otras ITS y de los embarazos no deseados.

Los padres y las madres, las familias ampliadas, las comunidades, las escuelas y los pares son fundamentales para orientar y apoyar a los jóvenes en la adopción de decisiones seguras sobre su salud y bienestar. Por otra parte, se deben promulgar y hacer cumplir la legislación contra la explotación sexual de los niños, las bodas prematuras y obligadas y la violencia y la coacción sexual.

El comienzo de la adolescencia es el momento en el que pueden establecerse modelos de comportamiento sano duraderos, incluido el retraso del inicio de la actividad sexual, que puede contener la propagación del VIH/SIDA. Establecer modelos sanos desde el principio es más fácil que cambiar comportamientos de riesgo ya afianzados.

[b]EL ABC DE LA PREVENCIÓN DEL VIH[/b]

Se basa en alentar a los jóvenes a que aplacen el inicio de la actividad sexual. Si pasan a ser sexualmente activos, deben contar con medios para que tengan unas relaciones sexuales más seguras.

A Abstenerse de tener relaciones sexuales/Aplazar la primera experiencia sexual.

B Ser fiel a la pareja (y que su pareja también lo sea).

C Utilizar sistemática y correctamente preservativos de látex.