Juan Carlos Navarro – ¡Gózalo, que te están facturando!

¿Cuál sería la reacción del talentoso Carlos Alfredo Fatule (Calín) y Gerardo Encarnación, si a sus padres les hacen una cámara oculta cayendo estos de inmediato al piso víctimas de un infarto al corazón producto de una broma para la televisión?

Los programas de televisión “Gózalo”, con Carlos Alfredo y “Te Están Facturando”, que se difunden por el canal 9 de Color Visión, hacen trucos a las personas para ridiculizarlos ante miles de televidentes que sintonizan esos programas.

Lo más grave de esto es que los productores de esos espacios están creando desconfianza en la población, ya que hay personas que no ayudan a nadie en las calles por temor a estos relajos.

Es lamentable que estos programas de televisión ganen audiencia utilizando las buenas acciones de los demás.

El peligro más grande de estas emisiones televisivas radica en que hay personas que se hacen pasar por guardias, agentes de la Policía, de AMET y le hacen pasar un mal momento al transeúnte o al conductor de un vehículo de motor.

Parece que a estos talentosos jóvenes productores de TV se les olvida que hay una disposición por parte de la Secretaría de las Fuerzas Armadas que prohíbe a los civiles utilizar prendas militares, policiales o hacerse pasar por miembros de la uniformada.

Para hacer esta bellaquería y violar esa disposición, hay que estar bien pegado en el Gobierno.

También se hacen pasar por asaltantes, por miembros de alguna institución del Estado, por alguacil, ayudante fiscal, entre otras cosas que violan la ley. Me gustaría saber qué harán estos jóvenes artistas si una persona a la cual se le esta haciendo una broma le da un balazo a un joven de su equipo de producción que esté haciéndole a una persona aburrida un truco de mal gusto de ese tipo.

Recuerdo una cámara oculta que le hizo el programa “Gózalo” en Santiago al bachatero Luis Vargas, quien no aguantó las humillaciones, la ridiculización y el maltrato de unos supuestos empleados de la CAASD. Vargas sacó su escopeta y le fue encima a ellos; gracias a Dios que no pasó lo peor. ¡Pero pudo haber pasado! Ellos le dijeron: “Dile adiós a la cámara, que es un truco para la TV.”

He visto como en estos programas de TV han hecho correr a los “truqueros” amenazándolos con un machete. A uno de ellos le echaron en los ojos gas de pimienta que lo dejó ciego por varias horas.

En el parque de la avenida Venezuela, en la zona oriental, “facturaron” a una señora entrada en edad, haciéndose pasar por asaltantes; a la dama le dio en ese momento un principio de taquicardia. ¿Se imaginan ustedes el lío en que se hubiera metido Gerardo Encarnación si esta señora se moría en ese momento?

Hay que tener cuidado con el relajo y la ridiculización que se le hacen a las personas para la TV, ya que ustedes no saben el estado de ánimo de esa persona, si está armada, o si sufre de algún problema cardíaco que no le permita soportar una emoción fuerte; porque de que se coge pique y cuerda con estos muchachos, se coge.

Carlos Alfredo y Gerardo Encarnación están violando las leyes de nuestro país y nadie dice nada. No es que dejen de hacer sus programas de TV, sino que tengan cuidado y moderen las cámaras ocultas con que hacen sus trucos.

Los diputados y senadores deberían de pronunciarse en contra de algunos relajos que se hacen por la TV. Unos dirían que es pérdida de tiempo para los congresistas y que es vaga la idea. A lo mejor hacen caso el día que maten a un ciudadano por hacerle una burla de mal gusto para la TV.