Juan Marichal conserva gran popularidad en el béisbol

d8

COOPERSTOWN, Nueva York –

Tres décadas después de su exaltación al Salón de la Fama del béisbol, el lanzador dominicano Juan Marichal recibió la ovación que merecía en Cooperstown.

Marichal, la primera gran súper estrella dominicana en Grandes Ligas, fue elevado al Salón de la Fama en 1983 y aunque la noticia fue debidamente destacada en su país, pocos de sus compatriotas viajaron para estar en la ceremonia de exaltación.

El domingo, 32 años después, un mar de banderas dominicanas cubrió la explanada del complejo deportivo Clark durante la ceremonia donde el lanzador Pedro Martínez se unió a Marichal como únicos quisqueyanos inmortales del béisbol.

Marichal fue ovacionado durante la presentación de los 49 miembros del Salón de la Fama que acudieron a la ceremonia de sus nuevos cuatro compañeros. Además de Martínez, entraron este año los también lanzadores Randy Johnson y John Smoltz y Craig Biggio, quien brilló en varias posiciones en el campo.

“El legado que don Juan Marichal nos dejó a nosotros no sabía que lo iba a alcanzar pero lo alcancé. Espero que lo que Juan Marichal y yo estamos compartiendo con todos ustedes, también lo puedan lograr”, dijo Martínez durante la porción en español de su discurso de aceptación en el Salón de la Fama.

“Vladimir Guerrero te esperamos aquí en dos años”, agregó Martínez, quien el día anterior había dicho que piensa que el retirado jardinero Guerrero, el inicialista Albert Pujols, de los Angelinos de Los Angeles; y el bateador designado David Ortiz, su ex compañero en los Medias Rojas de Boston, serán los próximos dominicanos con placas en Cooperstown.

Al final de su intervención, que fue la última en la ceremonia del domingo, Martínez invitó a Marichal para que lo acompañara en el podio y en medio de una gran ovación del público se tomaron una foto con una bandera dominicana.

“Quería darle el reconocimiento que Marichal no tuvo la oportunidad de recibir. Se me ocurrió esta mañana y aunque rompí el protocolo, me siento feliz por haberlo hecho”, dijo Martínez luego de la ceremonia.

Mientras la carrera de Martínez transcurrió en la era de la comunicación masiva, con transmisiones de todos los partidos por la televisión, la internet y las redes sociales, la de Marichal ocurrió entre 1960 y 1975 .