“Juego de tronos” rompe un récord al ganar el Emmy a Mejor Drama

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LOS ÁNGELES
AFP
La historia épica “Juego de tronos” se convirtió en la serie más premiada en la historia de los premios Emmy, los Óscar a la televisión que se entregaron el domingo en Los Ángeles.
La saga basada en las novelas de George R.R. Martin ganó mejor serie dramática, mejor dirección, mejor guión y mejores efectos especiales, aunque sus estrellas Peter Dinklage y Kit Harington se quedaron sin el premio a actor de reparto, que lo obtuvo en cambio Ben Mendelsohn por “Bloodline”.
Con sus 38 Emmys en total a lo largo de seis temporadas, “Juego de tronos” se convirtió en la serie de ficción más premiada de la historia de estos galardones.
No obstante el récord en todas las categorías, incluyendo los programas de no-ficción, lo sigue teniendo el show cómico de variedades “Saturday Night Live”, con 45 estatuillas.
“Veep” volvió a alzarse con el premio a la mejor serie de comedia y su estrella, Julia-Louis Dreyfus, rompió un récord al ganar su sexto Emmy a mejor actriz cómica. Jeffrey Tambor recibió su segundo trofeo como mejor actor de comedia por “Transparent”.
Pero los máximos premios de actuación dramática no fueron nada predecibles: Rami Malek de “Mr. Robot” y Tatiana Maslany de “Orphan Black” resultaron ganadores, ambos entre una fuerte competencia.
“Ay, Dios mío. Por favor díganme que ustedes también están viendo esto”, dijo un atónito Malek, quien interpreta a un ingeniero con problemas emocionales atrapado en una peligrosa conspiración de piratería cibernética.

Los Emmy fueron más hábiles que los Oscar al reconocer y honrar la diversidad en Hollywood con trofeos a actores de minorías y artistas detrás de las cámaras que incluyeron a los guionistas Aziz Ansari y Alan Yang de “Master of None”.
Pero Viola Davis de “How to Get Away with Murder” no logró repetir su victoria como actriz de drama tras haber sido en 2015 la primera mujer de color en recibirlo.
Louis-Dreyfus usó su victoria para criticar al candidato presidencial republicano Donald Trump en una ceremonia que estuvo llena de comentarios sobre las elecciones.
Jeffrey Tambor conquistó su segundo trofeo consecutivo a mejor actor en una serie de comedia por “Transparent”, e hizo un llamado a Hollywood a hacer de él el último actor no transgénero en interpretar a uno.
Louis-Dreyfus, conmocionada, terminó su discurso dedicando el honor a su padre, quien dijo que murió el viernes. Antes de eso, se pronunció sobre la campaña de Trump.
“También me gustaría aprovechar esta oportunidad para disculparme personalmente por el clima político actual”, dijo. “Creo que ‘Veep’ ha derribado el muro entre la comedia y la política. Nuestro programa empezó como una sátira política pero ahora parece más un documental aleccionador”.
Prometió “reconstruir ese muro y hacer que México pague por él”.
La actriz ha ganado cinco Emmys por “Veep” y uno por “The New Adventures of Old Christine”. Superó la marca que compartía con Candice Bergen y Mary Tyler Moore.
Maggie Smith fue honrada mejor actriz de reparto en una serie de drama por la temporada final de “Downton Abbey”. Fue su tercer galardón por su papel de viuda formidable. Como ya es una costumbre, no asistió a la ceremonia. Kimmel dijo en broma que los Emmy no le enviarían por correo su trofeo sino que tendría que ir ella a buscarlo en la oficina de objetos perdidos del Teatro Microsoft.
Ben Mendelsohn, quien tampoco estuvo presente, ganó como mejor actor de reparto en una serie de drama por “Bloodline”.
John Oliver se llevó el premio al mejor programa de tertulia de variedades por “Last Week Tonight with John Oliver”, superando a contrincantes que incluían a Jerry Seinfeld y el anfitrión Jimmy Kimmel quien recibió consuelo punzante en el escenario de parte del actor Matt Damon, su antiguo enemigo ficticio.