Juez preparaba sentencia sobre Caso Meregildo

POR LLENNIS JIMÉNEZ
El juez del Tercer Juzgado de la Instrucción de Santo Domingo, William Encarnación, continuaba esta madrugada a las dos deliberando si enviará a juicio de fondo a los acusados del asesinato de Joel Alexander Díaz Sarmiento y Yaniris Ruiz Sánchez el pasado mes de febrero en Hatillo, Azua. En la audiencia de más de 14 horas todos los implicados negaron las acusaciones.

En cambio los fiscales indicaron que las pruebas que presentaron, entre ellas las de balística y los tanques y objetos usados en el crimen, son suficientes para sostener la acusación.

Los implicados son el diácono Meregildo Díaz, considerado principal responsable, el sargento Valentín Vicioso de Jesús, a quien se señala como quien disparo contra la pareja, el ex contralmirante Radhamés Lora Salcedo, e Irma Díaz de Valenzuela. Otro acusado, Quírico Rojas Carram fue encontrado muerto en un motel en Jarabacoa luego que fue declarado prófugo.

La audiencia de ayer se inició pasadas las 10:00 de la mañana.

El sargento Valentín Vicioso de Jesús, a quien se acusa de haber disparado contra Joel Alexander Díaz Sarmiento y Yaniris Ruiz Sánchez, volvió a negar los detalles del asesinato que dio en el interrogatorio que le hizo el fiscal Perfecto Acosta y afirmó que en esa oportunidad hizo sus declaraciones bajo presión. El matrimonio fue asesinado el pasado 5 de febrero en Hatillo, Azua.

Todos también, con la excepción de Díaz de Valenzuela, hermana Díaz Díaz, se negaron a ser interrogados luego hicieron sus declaraciones.

Lora Salcedo, que al comenzar dijo que se dejaría interrogar por todas las partes, al cabo de su discurso narrando los hechos no quiso que los fiscales lo interrogaran.

El primero en ser llamado a declarar en la quinta audiencia fue Díaz Díaz quien comenzó diciendo que “no sé nada acerca del problema que se plantea”.

Dijo que no compartía la manera como el fiscal hizo la investigación y afirmó que “estoy preso siendo inocente y estoy sirviendo a los nuevos presos que el Señor me ha dado y estoy tratando de hacerlo con dignidad pero con dolor”.

Indicó el jefe de la Policía, mayor general Manuel de Jesús Pérez Sánchez, trató de convencerlo para que confesara el crimen.

Agregó que su salud se ha deteriorado en la cárcel y pierde su capacidad de coherencia, por lo que estuvo asistido de un médico.

Durante las casi dos horas de su exposición en tres ocasiones se declaró amigo del presidente Leonel Fernández y el pidió que no interceda por él sino por su hermana a quien señaló como militante del oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

Pidió al fiscal Acosta Suriel que deje de incitar a la violencia con sus constantes declaraciones en los medios de comunicación.

Admitió que estuvo en la casa veraniega de Lora Salcedo en Jarabacoa, pero que en ningún momento estuvo contacto con el ex contralmirante porque en cuanto llegó se fue a la habitación que acudía a meditar.

Confirmó que entregó un cheque por RD$30,000 a Vicioso de Jesús, así como materiales de construcción para reparar su vivienda, pero rechazó que fuera para pagar por el asesinato.

Más tarde se declaró ser un hombre tan pobre que ni siquiera tiene vivienda, pero luego dijo que posee varias propiedades en San Juan de la Maguana.

Dijo que también le entregó a Vicioso de Jesús otro cheque por RD$95,000 para que comprara alimentos para los animales de su finca y por mantenerle las vacas.

Negó que hubiere violado a un niño en presencia de Joel y que éste lo extorsionara para mantener el secreto.

Dijo que Joel era un joven sano aunque en una ocasión se enteró que utilizaba drogas, cosa que Joel le negó posteriormente.

Negó también que amenazara a Yaniris, la esposa de Joel, porque no la conocía.

Indicó que Joel le dijo que tenía dos hijos y que en ocasiones le suplió leche y dinero para que se ayudara, pero negó que le diera grandes suma de dinero, aunque hizo gestiones para conseguirle una vivienda y como fracasó en el intento le gestionó un solar.

Se declaró profundamente cristiano, trabajador en su congregación Capuchina y colaborador de los pobres.

“Proclamo delante de Dios y de usted mi absoluta inocencia y quiera que se me dijera la verdad”, exclamó Díaz Díaz.

Pidió perdón a los familiares de las victimas, específicamente a los padres de Joel, Lidio Sarmiento y Deyaniris, pero les dijo que no fue él quien le causó su dolor y que ora constantemente por Joel.

Negó que intentara matar al abogado Pedro Duarte Canaán, a quien le recriminó que cada vez que un mosquito lo pica dice que él lo quiere matar.

Confirmó que Lora Salcedo le puso su chofer a disposición para ir a San Juan de la Maguana y no para cometer el asesinato.

Lo defendió como una persona seria y trabajadora.

ARGUMENTO DE IRMA

De su lado, Díaz de Valenzuela la segunda en hablar confirmó que giró dos cheques a Vicioso de Jesús y a Rojas Carram, pero que no le puso el concepto porque fueron para su hermano.

Asimismo, dijo que prestó el vehículo con que se hizo el viaje como tantas veces lo hacía porque para ella su hermano es un hombre serio.

Afirmó que estuvo en la casa de Lora Salcedo el 21 de enero junto a un grupo y que pagó la estadía de una noche para escalar al Pico Duarte.

LORA SALCEDO

Lora Salcedo dijo que Díaz Díaz estuvo en su casa el día 4 de febrero, pero que no conversaron.

Confirmó la declaración que le prestó su chofer Vicioso de Jesús a Díaz Díaz como lo había hecho en otras ocasiones.

EL SARGENTO

A su vez, Vicioso de Jesús dijo confirmo que recibió el dinero y 600 bloques, pero que estaban destinados a reparar su vivienda.

Indicó que se planeó el viaje a San Juan de la Maguana, pero que no se hizo y entonces fueron a ver la casa que construía.

Confirmó que ese día viajaba con Díaz Díaz y Rojas Carram, pero negó que disparara contra el matrimonio.

Informó que fue despedido de la Marina de Guerra en la que estuvo por 19 años.

SEGURIDAD

En la audiencia de ayer hubo un gran despliegue de seguridad. Un grupo de 17 agentes antimotines de la Policía fueron enviados al edificio de la corte en la zona oriental de Santo Domingo.

Los acusados fueron recibidos con pancartas de los parientes de las víctimas en las que le lanzan acusaciones.