Jueza Germán Brito: carrera judicial para mujeres es difícil

P13

La magistrada Mirian Germán Brito, primera mujer en ocupar la presidencia de la Sala Penal de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), resaltó ayer lo difícil que es para las mujeres la carrera en el servicio judicial, donde dijo, todo les cuesta el doble.

Afirmó que el oficio de juez implica no solo desprenderse de los prejuicios, sino también mantenerse en guardia frente a éstos, “y tener la capacidad de decir no, a las presiones”.

Germán Brito habló así en un panel organizado por la Unidad Académica de la SCJ, en ocasión del Día Internacional de la Mujer, donde narró sus experiencias y vicisitudes a lo largo de sus 28 años de ejercicio profesional.

Abuso de poder. Afirmó que en la carrera judicial a veces se sufren injusticias, y citó como ejemplo lo que le ocurrió cuando todavía en la SCJ “andaban por ahí unos dinosaurios”.

Refirió que cuando la colegiación de los periodistas, tuvo una diferencia con el presidente de la Alta Corte en cuanto a la forma de enfocar el caso, y que un día, estando ella en plena audiencia, le mandaron a decir que no siguiera, que había sido trasladada a Baní.

Agregó que su respuesta a quien le dio el recado fue que ella decidiría cuando se lo comunicaran de manera formal, pues entendía que ese traslado era una sanción por su diferencia de criterio con el presidente de la SCJ, ya que ella tenía una hoja de ejercicio limpia.

“Y como uno no está en un lugar para decir Amén, Amén, sino cuando usted está en la iglesia, esa noche en mi casa pasé la noche sentada en mi cama, sin dormir, y al otro día me dije: yo no voy para Baní ni para ningún tribunal aunque quede en la acera de mi casa, y renuncié”, dijo la magistrada Germán Brito.

Agregó que de ahí su preocupación cada vez que se produce un traslado de jueces sin que se les notifiquen los motivos y se les dé la oportunidad de defenderse en público en un juicio.

Serenidad ante todo. Germán Brito defendió la libertad ideológica de los jueces, y dijo que a lo que no tiene derecho este servidor del Poder Judicial “es a juzgar a las personas con dos parámetros diferentes: los que piensan como yo, y los que no piensan como yo”.

Los exhortó a que ante situaciones difíciles en su ejercicio, apelen a la serenidad, y vean a las personas que tienen al frente, de manera independiente de lo que hubieren hecho, como seres humanos iguales que son.