Julio César Green, campeón mediano efímero

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POR CARLOS NINA GóMEZ
El treinta de octubre de 1990, en un coliseo de Canadá, dio inicio a su carrera en el boxeo profesional otro futuro campeón mundial nacido en República Dominicana.Su nombre: Julio César Green.

Green, quien fue un sobresaliente miembro de la selección nacional amateur, se las ingenió -bajo la orientación de amigos y familiares- para penetrar a territorio de Estados Unidos. Antes de emigrar hacia EE.UU. pasó por Canadá donde se identificó como un trabajador del boxeo.

Porque en su lar nativo, como les ocurrió a otros pugilistas aficionados, tuvo serios obstáculos para dar el pase.

Es decir, cuando el fornido gladiador criollo, tras desarrollar una positiva etapa en el pugilismo no rentable -con resonantes triunfos a nivel internacional como miembro del equipo olímpico de República Dominicana- solicitó su transición, hacia el boxeo de paga, los directivos de la Federación de Boxeo Aficionado aplicaron la denegación.

El muchacho ya se había trazado su meta: Invadir el área profesional porque tenía que “buscar los pesos” para su sustento.

Pero Green, aunque no lo pudo hacer en su país, logró comienza su trajín profesional fuera de la patria.

El 30 de octubre de 1990 se conoció la primera noticia del paradero de Green….la noche del aquel 30 de octubre de 1990, el joven pugilista nacido en Samaná, pero criado en el viejo barrio María Auxiliadora, se apuntó su primera victoria.

En dos rounds despachó, por nocaut, a Willie Robinson. Presentó buenas credenciales y después de ese gran momento prosiguió ganando peleítas hasta que su nonbre comenzó a ser mencionado en la prensa hispana de Nueva York y con más trascendencia en los diarios locales.

UN POSITIVO COMIENZO

Julio César Green tuvo uno comienzo fabuloso…después de tirar sus primeros golpes en Canadá, fue a Estados Unidos donde causó gran impresión.

En Nueva York y New Jersey, fundamentalmente, desarrolló una positiva carrera, mientras en su país poco se sabía de él y sus victorias que se iban registrando con el “cuenta gotas”.

Tras salir airoso en sus primeros cuatro combates profesionales, el gladiador criollo vio acercarse una sombra en su expediente. En 1991, once meses después de haber iniciado su trabajo en los cuadriláteros, una pelea pactada a seis rounds, cayó -por decisión cuestionada- ante el estadounidense Kevin Tillman.

No obstante, esa derrota, aunque la sufrió, no amilanó a Gren quien siguió su carrera por el camino del éxito.

Y ganó 12 peleas al hilo…en junio de 1994, Green, en busca de la venganza, trituró el cuerpo de Tillman a quien noqueó en el quinto round.

Así el quisqueyano se reivindicó…prácticamente devastó a Tillman quien era sindicado como un futuro campeón del mundo.

Green, quien comenzó su labor profesional peleando en los pesos welters, pero que no pasó mucho tiempo para hacer la transición a los medianos juniors (154 libras), tuvo altas y bajas…en el lapso de cinco años, según opinión de analistas, “tuvo más altas que bajas”.

En efecto, tres años después de dar inicio a su carrera, Green capturó un título regional al vencer al estadoundiense Wayne Powell. A Powell no despachó en el séptimo round coronándose así monarca mediano junior versión Norteamérica.

En Nueva York, donde ya comenzaba a brillar con luz propia y a ser aclamado por sus compatriotas y una apreciable cantidad de boricuas, colombianos y mexicanos que asistían al Madison Squarae Garden para ver sus combates, Green se convirtió en un ídolo.

Sin embargo, Green, quien tenía como apoderado al empresario dominicano Antonio -Tony- Tineo, no supo aporvechar esa conyuntura.

Aunque seguía siendo un boxeador de calidad, carismático y fajador, en lo que concierne a su conducta, fuera del cuadrilátero, hubo cuestionamiento.

Sus victorias continuaban, a pesar de llevar una vida desordenada en las terribles calles y avenidas de Nueva York…la visita al gimnasio no era tan frecuentes, como eran antes.

Tineo, con sus buenas relaciones, llevó a Green a disputar el campeonato mediano junior avalado por la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) que estaba en poder de Carl Daniels..

Esta pelea fue montada, en Atlantic, el 16 de junio de 1995…Green ofreció una aceptable demostración, pero su labor no se apareció -en calidad, condición física y determinación en su ataque- a sus anteriores combates.

Daniels, aunque nunca fue un peleador de gran estelaridad ni dueño de una potente pegada, se alzó con la victoria en 12 rounds y retuvo la faja de las 154 libras.

La gran sorpresa

Julio César Green, tras sufrir aquella derrota frente a Daniels, se vio algo frustrado…¡y hasta amenazó con colgar los guantes!.

Permaneció inactivo durante casi dos años…y hasta fue a parar a la cárcel a causa problemas que se no revelaron a este redactor. Pero sí estuvo preso.

Parece que sus estancia en las mazmorras de Estados Unidos -guardó prisión en una cárcel de New Jersey- lo hicieron escarmentar y poco después de su excarcelación regresó al gimnasio.

De marzo a junio de 1997 Green realizó dos combates los cuales ganó por nocaut ante Bernice Barber y Earllen.

A JC Green tuvo la gran la oportunidad…una oportunidad que, dicen observadores de Nueva York, le llegó de forma inesperada.

El 23 de agosto de 1997, JC Green tenía de frente, en el majestuoso Madison Square Garden, a un rival de alta categoría: William Joppy quien se mantenía como un firme monarca de los pesos medianos con el respaldo de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

Joppy, quien estaba invicto (24-0), tenía la seguridad de que “comería con su dama”…nunca se imaginó que iba a tener a un enemigo de gran capacidad, hambre de victoria y fortaleza en sus puños.

En el tercer round se vio a un Joppy determinante y preparado para liquidar al quisqueyano a quien envió dos veces al piso a base de sus potentes golpes -combinados- en jab y gancho izquierdo.

Pero el estadounidense no pudo liquidar al dominicano…y al pasar cuatro asaltos más, después de las dos caídas, Green tuvo un segundo aire. Y hasta mandó a la lona a campeón.

Los siguientes asaltos fueron muy bien peleados por el criollo que, además, se presentó al ring con unas excelentes condiciones físicas. Esas buenas condiciones, según expertos, fueron prácticamente las que ocasionaron su sorpresiva victoria. Porque Green ganó el pleito por decisión dividida y se coronó monarca mediano de la AMB.

Escribió una página dorada en el boxeo profesional dominicano en razón de que se convirtió en el primer quisqueyano en obtener un cetro mundial del peso mediano.

LA MISMA HISTORIA

Con JC Green ocurrió lo que “normalmente” le acontece a un púgil dominicano ganador de una corona mundial: ¡Que su reinado dura poco tiempo!.

Tras su triunfo sobre Joppy, el quisqueyano se vio precisado a tener una segunda pelea (revancha) con el estadounidense.

El 31 de enero del mismo año (1997), volvieron a combatir…quien escribe estos trabajos estuvo presente en la pelea que se montó en Tampa, Florida, y observó toda la ineficiencia del ex-campeón mediano.

Joppy, con mejor preparación física-técnica, no tuvo ningún inconveniente para dominar a Green quien se “amarró” los brazos en los 12 rounds.

El gladiador quisqueyano tuvo un comportamiento totalmente diferente al que exhibió el 23 de agosto de 1997.

Joppy, con buen manejo de su mano izquierda en gancho y pegando constantemente el recto, dominó a su antojo a Green que decepcionó a su apoderado de entonces, Antonio -Tony Tineo, y a la fanaticada dominicana.

Joppy reconquistó la corona de los medianos avalada por la AMB, en tanto que Green bajó del ring con toda la frustración del mundo.

No obstante -y como la esperanza es la mejor amiga del atleta- JC Green aprovechó un accidente que sufrió el monarca mediano amebeísta.

Joppy, quien casi pierde la vida en un accidente automovilístico, se alejó de los ensogados. Pasó casi un año fuera de acción en busca de recuperar su salud.

La AMB, para no dejar desierto el campeonato mediano, dispuso una pelea entre Green y Darren Obah, quienes ocupan las casillas números 2 y 3 del Ranking.

El quisqueyano aprovechó, de nuevo, ese chance y venció por nocaut en el noveno asalto a Obah. Y así se coronó campeón, pero “interino”.

Cuando Joppy se recuperó de sus problemas de salud -para infortunio del dominicano- y pudo regresar al ring, la AMB autorizó un nuevo enfrentamiento con JC Geen.

Es decir, una pelea -para determinar el campeón mediano auténtico de la AMB- Green-Joppy.

Joppy, quien ya conocía a su rival, volvió a imponerse…en siete rounds masacró al dominicano y reconquistó el cetro de las 160 libras.

Green, con expediente profesional de 29-5-17 Kos, comenzó nuevas rutas…pero con pocas perspectivas. En nuevas subidas al cuadrilátero y ante rivales mediocres, su labor fue pobre.

A pesar de que ha buscado otra vez ser campeón del mundo, los expertos considean que ¡ya su tiempo pasó!.

Green, sin asimilar consejos y después de cinco años de perder su última corona semioficial, sigue tirando y aguantando puños.

Sin embargo, los especialistas dicen, en forma categórica, que ya el dominicano “no puede más” por lo debe, por su bien físico, decirle (definitivamente) un claro ¡adiós al boxeo!.