Julio Susana: El misticismo
de la plástica dominicana

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POR GUILLERMO A. TORRES CORSINO
Colores célicos convergen en espacios espiritualizados, los grises eternos decoran las paredes del cosmos y las nueve musas cuales doncellas sagradas actúan como gopis de Dios, vestidas de verde esmeralda, azul larimar, terciopelo de calcita, amarillo de tierra tostada, marrón de cacao, rosado de flamenco y blanco como quisiera ser el agua, conversan con ternura y la amistad aflora dando muestra de que todavía existe amor entre los hombres, trabajando por un ideal supremo que produce paz interior, exaltando la propia naturaleza humana a imagen y semejanza del eterno creador.

Protegen, las musas en su parnaso pictórico, a sus vástagos y esposos cual si fuesen de reluciente oro, absorbiendo cristalina agua de coco y degustando rojas manzanas: ¡Eva siempre está presente en el paraíso!, mientras el incienso emana su delicado perfume, saliendo de los lienzos creados por manos puras y diestras, un aroma insoportablemente bueno; los forzudos combatientes hombres de las mieles, con el sol rojo y largo como una sábana, van cantando al compás de que lanzan machetazos de cañas azucaradas, el hermoso trino que identifica su epopeya en la lucha: “Plumón de nido nivel de luna / salud del oro guitarra abierta / final de viaje donde una isla / los campesinos no tienen tierra /”, salvando su existencia matutina el llamado del fogón prendido y el olor del café, y con la esperanza bohemia de echar una manita de dominó o un juego de naipes, acompañado de un frasco de ron. No “hablo del que usó la divinidad para crear los cielos y la tierra y el invisible Paraíso en que estamos, y que el pecado original nos oculta”, hablo del devoto e humilde maestro de la plástica dominicana, venerado allende el mar, y aquí tan agredido por ciertos círculos culturosos, pero él no menos insigne a la vez, Julio Susana.

Nació en La Vega Real el día 27 de Julio de 1937, graduándose en 1963 en la Escuela Nacional de Bellas Artes; becado por el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid, España, por sus méritos de egresado en pintura y escultura. Su primera exposición fue en el Instituto Benefactor en 1959, y la segunda en el Instituto Domínico Americano en ese mismo año. Exponiendo además en el Colegio de Abogados de Puerto Rico, nombrado como Profesor de Artes de San Francisco de Macorís, y en 1965 Director de la Escuela de Bellas Artes en su pueblo natal.

Ha sido considerado escultor de mérito, y sus obras se han expuesto en Europa, Puerto Rico, y Estados Unidos, donde residió por espacio de 30 años. En 1965 concelebró con Iván Tovar, Silvano Lora, Cándido Bidó, José Cestero, Guillo Pérez, Elsa Núñez y otros, en nuestro País una exposición colectiva inspirada en la contienda civil de ese año, con su obra: “El Pueblo Tomando las Armas”, proyectando el arte de contenido social. Domina el retrato con gran maestría, y sus pinturas tienden al cubismo colonial y parisino.

En la XI Bienal Nacional de Artes Plásticas de 1963 obtiene el “Premio del Jurado” por su escultura Suspirando; y premio en pintura XIII Bienal Nacional de Artes Plásticas de 1975.

En 1966, abre su propia galería en Santo Domingo. Participa en el país en doce exposiciones individuales y ocho colectivas en el Palacio de Bellas Artes, galerías, institutos y el Ayuntamiento de Santiago y La Vega; en 1967 sale definitivamente hacia Puerto Rico. Expone en diversas exposiciones con pintores latinoamericanos y otra con veintisiete artistas visuales en la Biblioteca de Miami Beach en 1969; en su estadía en New York celebró varias muestras en el Instituto Cultural Dominicano, Greenwich Village, Galería Internacional, Museo del Bronx, Banco de Ponce y Queens. En 1974 funda una academia de arte en el Museo de Historia Natural en la ciudad de New York, y nombrado Profesor de Arte de la misma, y crea otra academia en Queens. En 1985 se radica en Miami, Florida, y se integra a la Asociación South Florida Art Center. En 1986 abre la Galería de Arte en Lincoln Road, hasta el 1989. A partir de esa fecha inicia diversas exposiciones individuales y colectivas, entre las que se destacan: Miami Herald, Merpag Galería, Génesis Galería, Caribbean Art, Librería Miami Beach, Museo Latinoamericano, María Calas Design, Galería Biblioteca West Palm Beach.

El 13 Diciembre de 1995 es congratulado por The White House, Washington, por sus méritos artísticos trascendentales como creador plástico y maestro de generaciones, por la administración de Bill Clinton. Así también, reconocido como hijo distinguido por Office of the Mayor City of Jersey City con motivo de la celebración del 500 aniversario del descubrimiento y contactos de culturas en América, el 2 de agosto de 1996. En 1997 realizó una exposición en Bellas Artes y una colectiva en el Consulado Dominicano en New York en 1998. En el Museo del Hombre Dominicano realizó dos exposiciones en 1999, expuso ese mismo año en la Galería Domingo Padrón en Coral Gables, Miami, Florida.

El 15 de Noviembre de 2002 expone la brillante muestra pictórica en los salones del Colegio Dominicano de Artistas Plásticos (CODAP), de la ciudad patrimonio de la humanidad, Santo Domingo de Guzmán, titulada “MADONNAS”, con treinta y cuatro piezas de colección, recreando una de sus imágenes más reiteradas: La mujer; la crítica de arte Ana Gómez enuncia el elogio siguiente: “Usando un lenguaje expresionista, Don Julio conjuga el dominio del dibujo con exuberante composición, con lo que hace resaltar el ambiente y el entorno caribeño en su ilimitada expresión. Resalta los ambientes, combinando los tonos cálidos y fríos, amarillos, verdes, azules, rojos, morado, en degradaciones secuenciales”.

El martes 15 de julio de 2003 inaugura la magistral muestra pictórica titulada “Mulatas del Caribe”, en el Museo del Hombre Dominicano, y en la sala de exposiciones temporales que lleva su nombre, un canto a la figura femenina dominicana cubierta de la magia de la geometría, un cubismo antillano y parisino, en honor a sus geniales e inmortales maestros Jaime Colson y José Vela Zanetti, quienes fueron su mejor escuela. En ese espacio visual posee un mural de su autoría titulado “El Don del Arte”; en esas obras plásticas como en todas las suyas, el dibujo es lo elemental y el punto de partida a todo, afirmando: “Creo que hay que saber dibujar y desdibujar para partir a niveles o estilos más complicados”.

Está catalogado en las principales enciclopedias de las artes visuales dominicanas, tales como: “Pintura Dominicana 1890-2000”, primera edición, Editora Centenario, Páginas 106-109, escrito por el erudito pensador y Ex-Embajador Plenipotenciario de República Dominicana en Francia y México, D. C., Don Cándido Gerón, el cual enuncia: “Empero, las metáforas salvan el dramatismo de sus obras. Hay entre ellas y el espectador, una comunión al margen de sus motivos, dada su esencia humana y la conciencia nueva que plantea desde el punto de vista de la modernidad y la cultura intelectual de Julio Susana”. En “Tesoros De Arte Del Banco Popular Dominicano”, 2001, primera edición, Impresión Amigo del Hogar, páginas 139 y 389, escrito por la brillante escritora Jeannette Miller; y en “Arte Dominicano 1844-2000, Escultura, Instalaciones, Medios No Tradicionales y Arte Vitral”, Colección Cultural Codetel, Volumen V, Impresión Amigo del Hogar, páginas 74 y 317, escrito por las famosas críticas de arte Jeannette Miller y María Ugarte.

Los méritos del maestro místico de la plástica dominicana son incontables y para muestra basta este broche iluminado con luz propia: “La Cultura Artística del Cibao”, que os invito a degustar en la prestigiosa Universidad Tecnológica de Santiago-UTESA, que hace suyo el Viernes 29 de Octubre del presente año a partir de las 8:00 p.m., en su Treinta Aniversario, el axioma universal que reza ¡Honrar, Honra!