Karlheinz Böhm, un emperador de cine que luchó contra la pobreza en Etiopía

Viena. La fama mundial le llegó al encarnar en la pantalla al emperador Francisco José en la famosa trilogía sobre la emperatriz Sissi, pero la labor del actor austríaco Karlheinz Böhm, fallecido el jueves a los 86 años, trascendió lo artístico gracias una fundación que ha ayudado a millones de personas en Etiopía.

La tradición cultural le vino de familia; hijo de un director de orquesta y de una soprano, su carrera como actor comenzó en el teatro y siguió a partir de los años 50 en el cine.

Aunque intervino en docenas de filmes, Böhm es recordado más allá del mundo de habla germana por las tres películas que Ernst Marischka dirigió entre 1955 y 1957 dedicadas a Elisabeth de Austria, con Romy Schneider como protagonista.

La edulcorada visión de los amores de Sissi y Francisco José fue un éxito mundial que le dio la fama, pero también lo encasilló como actor, una situación que trató de contrarrestar con filmes como “Martha” (1974) o “Faustrecht der Freiheit” (1975), del vanguardista director alemán Rainer Werner Fassbinder.

También interpretó el papel de un psicópata asesino en “Peeping Tom” (1960), del director inglés Michael Powell. El 16 de mayo de 1981, la vida de Böhm giró hacia la labor humanitaria, tras una intervención en el popular programa de la televisión alemana “Wetten dass…?” (¿Qué apostamos…?).