Kerry llama a la unidad para evitar Irak se hunda en el caos

cianos chiíes de Irak participan, armados, en un desfile en la provincia de Kirkuk, Iraq. Estos milicianos enfrentarían a los yihadistas

BAGDAD. Los insurgentes sunitas consolidaban ayer sus posiciones en el oeste de Irak fronterizo con Siria, al mismo tiempo que el secretario de Estado norteamericano John Kerry, de visita en la región, hacía un llamado a la unidad para evitar que el país se hunda en el caos.

Kerry inició ayer una gira por Medio Oriente y Europa para alentar a los jefes de Estado de la región a que utilicen su influencia para convencer al primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, de formar rápidamente un gobierno de unión nacional.

En el terreno, los insurgentes liderados por los yihadistas ultra radicales del Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL) conquistaron tres ciudades de la provincia occidental de Al Anbar: Al Qaim, Rawa y Aana.

El ejército informó ayer que se retiró de estas localidades por razones “tácticas” para “redesplegarse”. Sin embargo, según varios testigos, los insurgentes controlaban desde el sábado Al Qaim y su puesto fronterizo con Siria. Según fuentes oficiales y médicas, los insurgentes mataron a 21 responsables locales entre el sábado y ayer en Rawa y Aana.

Estas localidades están cerca de la carretera que une Siria con la provincia iraquí de Al Anbar, en la que los insurgentes ya tomaron en enero Faluya, al oeste de Bagdad, y de sectores de Ramadi, la capital de la provincia. Cerca de Ramadi, un doble atentado dejó el domingo seis muertos. Un atacante suicida detonó explosivos dentro de un edificio donde varias personas habían venido para presentar sus condolencias a la familia de un oficial fallecido en los combates en Al Qaim. Poco después, un coche bomba estalló en los alrededores.

Desde el principio de su ofensiva el 9 de junio, los insurgentes han tomado Mosul, la segunda ciudad más grande del país, gran parte de la provincia de Nínive (norte), de Tikrit y sectores de las provincias de Saladino (norte), Diyala (este) y Kirkuk (norte). Ahora siguen avanzando hacia el oeste.

“Gente correcta”

Los yihadistas del EIIL, que pretenden crear un estado islámico en una zona situada entre Irak y Siria, están también implicados en la guerra en el país de Bashar al Asad. Como muestra del estrecho vínculo entre ambos conflicto, los yihadistas del EIIL utilizaron por primera vez en Siria Hummers blindados tomados al ejército iraquí en combates contra rebeldes en la provincia siria de Alepo, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

En Mosúl, al igual que la ciudad siria de Raqa, el EIIL impuso nuevas reglas (no al alcohol, a las drogas, al tabaco, las mujeres cubiertas y dentro de casa) y comenzó un censo, según habitantes contactados por teléfono. Pero los yihadistas no son vistos siempre de mala manera. “Es gente correcta, tratan bien a la población”, explicó Um Abdala, una habitante de Mosul, quien huyó de la ciudad “porque el gobierno nos bombardea y corta el agua y la electricidad”. Tras haber huido en los primeros días de la ofensiva de los insurgentes, las tropas gubernamentales intentan retomar terreno.

Ayer llevaron a cabo ataques aéreos en Tikrit (norte), en los que murieron al menos siete personas, y en Mosul. Frente a la rápida ofensiva de los insurgentes sunitas, los líderes religiosos chiitas de Irak hicieron un llamado a los ciudadanos a tomar las armas para detener el avance del EIIL, que ha proclamado su intención de entrar en Bagdad y en las ciudades santas chiitas de Kerbala y Najaf, al sur de la capital.

– Estados Unidos “no es responsable” –

En el ámbito diplomático, Kerry realizó el domingo una visita sorpresa a Egipto, desde donde pidió a los dirigentes iraquíes superar las divisiones sectarias y afirmó que su país, que lideró en 2003 la invasión que derrocó a Sadam Husein, “no es responsable” de que Irak esté al borde del caos.

La ideología del EIIL “es una amenaza no solo para Irak sino también para toda la región. Estamos en un momento crítico y debemos pedir a los dirigentes iraquíes que superen sus diferencias confesionales”, dijo Kerry. Kerry se dirigió luego a Jordania, antes de seguir su gira por Bruselas y París.

Estados Unidos, que prometió enviar 300 consejeros militares para asistir al ejército iraquí, no oculta que desaprueba la política del primer ministro iraquí Nuri al Maliki, acusado de haber intensificado las divisiones entre confesiones religiosas. “Estados Unidos no pretende elegir a nadie. Es el pueblo iraquí el que tiene que elegir a sus dirigentes”, señaló Kerry, pero a Washington le gustaría que Irak “encuentre un dirigente dispuesto a representar a todo el pueblo iraquí”, añadió.