La ‘troika’: algo con tradición

RAMÓN ARTURO GUERRERO
r.guerrero@hoy.com.do
Troica o troika.
(Del ruso troika, der. de troe, trío).
1. f. En Rusia, trineo tirado por tres caballos.
2. f. En la antigua Unión Soviética, equipo político dirigente, formado por el presidente de la República, el jefe de Gobierno y el secretario general del Partido Comunista.

3. f. Especialmente en el ámbito político, equipo dirigente o con labores de representación integrado por tres miembros.

A la muerte de José Stalin, en 1953, el hombre había acumulado tanto poder que no pudo ser sustituido por una sola persona y para conciliar las facciones emergentes en pugna se constituyó en la Unión Soviética un triunvirato ( troika en ruso). Lo integraban Nikita S. Jrushchov Gueorgui Malenkov y Nikolai Bulganin. A la caída de Jrushchov en 1964 la troika quedó integrada por Leonid Bhreznev, Nikolai Podgorny y Alexei Kosygin.

El concepto de troika o ejercicio de poder compartido se aplicó con frecuencia  en los  países llamados socialistas de Europa Oriental. En Albania, existió una troika prácticamente vitalicia formada por Enver Hoxha, Haxhi Lleshi y Mehmet Shehu. Lleshi fue presidente de 1953 a 1982.

Se pueden citar otras troikas notables, de diferente duración: Edward Gierek, Józef Cyrankiewicz y Piotr Jaroszewicz tras la caída de Wladyslaw Gomulka, en Polonia; Antonín Novotný, Lubomír Štrougal y Gustáv Husák (brevemente) en Checoslovaquia; János Kádár, Pál Losonczi y Jenó Fock/György Lázár en Hungría tras la caída de Mátyás Rákosi (por la invasión soviética de 1956) y que duró hasta   1988; Mao Tse Tung, Zhou Enlai y Liu Shaoqui/Li Xiannian en China de 1949 a 1976; Truong Ching, Pham van Dong y Vo Nguyen Giap en Vietnam del Norte tras la muerte de Ho Chi Ming en 1969, con Giap a la cabeza de las fuerzas armadas.

En algunos países no se formaron troikas sino dúos ya que sus líderes detentaron  la jefatura nominal del Estado junto con la del partido, como fueron los casos de Josip Broz (Tito) en Yugoslavia, Todor Zhivkov en Bulgaria, Walter Ulbrich primero y luego Erick Honecker en Alemania Democrática, y Nicolae Caesescu en Rumania.

CUBA: CAMINO DIFERENTE Cuba, país socialista de América Latina, siguió un camino diferente al de los países de Europa Oriental en la creación de sus estructuras estatales y  el ejercicio del poder. Las peculiaridades generadas por el enfrentamiento permanente de Cuba con los Estados Unidos y el  desarrollo del sólido liderazgo de Fidel Castro han influido decisivamente en  moldear las instituciones políticas de aquel país. 

Al momento de iniciar su proceso revolucionario,  Cuba difería mucho de aquellos países de la época de posguerra mundial y de Guerra Fría. Europa entera posee una tradición de siglos en el ejercicio del parlamentarismo, de modo que no era difícil para ellos en Europa Oriental separar los ámbitos de ejercicio de poder y en su tradición resultaba impensable dotar a una sola persona de   las atribuciones ejecutivas, la jefatura nominal del Estado, la máxima posición política  y el mando de las fuerzas armadas. Cuba, en tanto país del Caribe, no era extraña al ejercicio unipersonal del poder.

TRES GENERACIONES  La transición en Cuba, consistente en el paso de nuevas generaciones a la dirección del país, ha comenzado hace tiempo, aunque no con en el contenido ni en la forma que quisieran los Estados Unidos. De hecho en Cuba hay tres generaciones en el ejercicio de la dirección del país:  La de los combatientes de la Sierra Maestra que aún ostentan altas posiciones, encabezados por Fidel y Raúl Castro; se hallan entre ellos  José Ramón Machado Ventura, Juan Almeida Bosque, Abelardo Colomé Ibarra, Armando Hart Dávalos, Pedro Miret Prieto, Ramiro Valdés Menéndez, Melba Hernández, José Ramón Balaguer Cabrera, Julio Casas Regueiro,  entre otros. Este grupo, nacido en los años 20 y 30 ronda entre 70 y 85 años de edad.