La austeridad es la gran ausente: vive en palabras

La austeridad es la gran ausente: vive en palabras

La web Compras Dominicanas desmiente la famosa austeridad

Aunque unos han dilapidado más que otros, todos los gobiernos de la República Dominicana en lo que va de siglo han hecho de la austeridad una gran ausente: los gastos, a pesar de las medidas anunciadas, no se controlan más allá de las palabras.

Sin dudar de las buenas intenciones, el plan del presidente Luis Abinader nació muerto desde el primer momento, toda vez que no se han cancelado los procesos de compra que ya estaban iniciados.

Cuesta entender la buena disposición de los funcionarios cuando vemos, por ejemplo, que la Dirección General de Contrataciones Públicas continúa licitando la compra de dos jeepetas nuevas por un valor estimado de RD$3,200,000 cada una, es decir, que ronden por los US$55 mil.

Revisando el pliego de condiciones, sin embargo, nos encontramos que buscan un vehículo con tres filas de asientos, tapicería en piel, transmisión automática con al menos 7 velocidades, dirección hidráulica asistida, tracción 4WD con control de tracción electrónico, al menos con 6 bolsas de aire, barras laterales contra impacto, sensores y unas cuantas prestaciones más que son propios de un vehículo de una gama más alta.

Peor sabor de boca queda al revisar los últimos procesos colgados en Compras Dominicanas, donde aparece lo de siempre: un servicio de catering para un taller de 30 personas, con almuerzo y picadera, por casi RD$125 mil; la adquisición de manteles y bambalinas, por RD$118 mil; la compra de arreglos florales por casi RD$105 mil y otras tantas bellezas que datan de ayer. ¿Será que los funcionarios no saben qué es ser austero? Hay que darles un cursito con catering incluido.

Los funcionarios tendrán que hacer un curso para entender qué hay que recortar en pos de austeridad