La clase política de Colombia respalda acercamiento  FARC

BOGOTÁ.  AFP.  La clase política colombiana y grupos sociales expresaron ayer su mayoritario respaldo a las “exploraciones” de paz con las FARC que confirmó el presidente Juan Manuel Santos, pero que fueron recibidas con recelo por sectores militares y afines al expresidente Álvaro Uribe.

Las reacciones políticas se han dividido entre los que confían en la capacidad de Santos para manejar esta espinosa cuestión y los que, subrayando su apoyo a la búsqueda de la paz, han manifestado sus dudas ante la escueta información que proporcionó el presidente en su anuncio la noche del lunes.

El expresidente Ernesto Samper (1994-1998) aplaudió la discreción de Santos y valoró especialmente su intento de no repetir “los errores del pasado”.   Esa postura sugiere “que el próximo proceso debe ser mucho más discreto, que no es lo mismo que secreto, y que debe ser corto.

El país no se puede exponer a un proceso demasiado largo por los costos que se están pagando en derechos humanos”, afirmó Samper en entrevista con la AFP.   Las últimas negociaciones de paz con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, comunistas) se desarrollaron durante cuatro años en una zona desmilitarizada de 42.000 km2 en la región del Caguán (sureste), hasta su ruptura en febrero de 2002.  

En su mensaje a la nación, Santos informó que su gobierno lleva a cabo “conversaciones exploratorias” con miras a un diálogo de paz con la guerrilla más antigua del continente que se llevaría a cabo sin interrumpir los operativos y la presencia militar en todo el territorio. El mandatario no confirmó la hoja de ruta del proceso ni los temas a discutir. Ayer, nombró con rango de ministro al exalcalde de Bogotá Lucho Garzón, quien ocupará un cargo “clave” en el eventual proceso de paz con las FARC.

Entre las primeras reacciones internacionales, el gobierno de Barack Obama saludó la iniciativa. “Damos la bienvenida a todo esfuerzo para poner fin al conflicto más prolongado del continente y para instaurar una paz duradera en Colombia”, señaló la portavoz del departamento de Estado, Victoria Nuland.  

Uribe, muy crítico con la política de seguridad de su sucesor, rechaza los diálogos y defiende la intensificación de la ofensiva militar contra los rebeldes ante el recrudecimiento de la violencia que observa en el país, aunque hasta ahora no ha reaccionado al anuncio de Santos.

Las claves

1.  Diálogo

 La segunda guerrilla colombiana, el ELN, ratificó ayer su intención de buscar un diálogo “serio” con el Gobierno de ese país, que está desarrollando “conversaciones exploratorias” con las FARC, según dijo la víspera el presidente Juan Manuel Santos.

2.  Desconocimiento

El mensaje del Ejército de Liberación Nacional (ELN), publicado en su página de internet con fecha de antier, no precisa si su voluntad es adherirse al proceso en el que se ha involucrado el Gobierno con las FARC.   Cuando Santos confirmó los contactos con las FARC,  aprovechó para extender al ELN una invitación a iniciar un diálogo bajo los mismos “principios rectores” y así  “terminar el conflicto”.