LA COLUMNA DE HORACIO

E mail de un mocano II
Melania:

Voy a quedarme dos días más en Nueva Jersey. El vuelo de regreso por Continental fue magnífico, pero al llegar a este lado me he chocado con Juanico, mi medio hermano, y dos primos que saltaron el charco la semana anterior y todavía se les siente el salitre.

No pudieron quedarse donde el pana Alfonso Mejía porque ya allí se alojan las dos muchachas de San Víctor que se aparecieron en enero después de pasar cuatro días al garete por la isla Desecheo. Marcos el de doña Higinia, que reside en Queen, les mandó a decir claro que allá no vayan. Que primero tiene que encontrar sitio para un cuñado  y su mujer que con él están desde principios de mes. La consorte había arribado primero. Sabiendo lo que podría ocurrir; yo le dije claro  cuando estuve allá  a todo el gentío del paraje que sueña con venir que no tengo sitio para más gente. Que ya nosotros pasamos serios problemas con Gilberto antes de que al fin se fuera para Lawrence. Penosamente, en nuestro país hay mucha gente que no escucha la radio ni  ve televisión. No se faja a leer periódicos  ni se para en los mítines  a escuchar discursos, No  reparan en que ya el Metro está a tiro de hit. Amable no solo habla de que con él  sobraría la comida sino que  la reparte desde ya a manos llenas. Carne de cerdo tan fresca que todavía respira. Vargas Maldonado es una promisión viviente de pleno empleo y de reducción de impuestos, y con todo lo dicho por Leonel debería bastar para suponer que los dominicanos viven en un país que no tiene marcha atrás. Con todo y eso, Melania, me temo que, en realidad, con el descreimiento de nuestros compatriotas, las únicas que no tienen retroceso son las yolas.

Te quiero

horacio@hoy.com.do