La comunicación política y su rol como herramienta para despertar la conciencia nacional

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Se habla de un sistema partidista democrático en la República Dominicana, pero las limitaciones que tienen los partidos minoritarios se contraponen con los que tienen poder económico para avasallar, nos atrevemos hacer la afirmación de que la desproporcionalidad, las desigualdades dan lugar a una especie de caudillismo en el poder, las desigualdades parecen no acabarse y son la herramienta por excelencia para bloquear el ascenso de los partidos emergentes.

Desde los primeros inicios de la República Dominicana, los partidos políticos han representado al poder económico y social, otrora lo fue del poder militar, el de los hombres de armas, también de los hateros y de los grandes parceleros, en fin de las clases sociales dominantes que mantenían la hegemonía de poder a sangre y fuego.

No hubo apertura propiamente dicho al libre juego de las ideas sino más bien se jugaba al poder económico y al de las armas, sin tomar en consideración como hoy al elector, más que para ejercer su derecho al voto, mediante la manipulación, uso abusivo de los recursos, desde Pedro Santana a la fecha.

Hoy día los medios de comunicación masivos, los medios electrónicos y la capacidad de inversión de los partidos políticos, le han cambiado el sentido a las elecciones libres y equitativas, lo que convierte cualquier torneo electoral en un sacrificio abismal de los partidos que no ostentan grandes capitales, esto de por sí no es democrático ni representativo.

Podemos citar dos ejemplos antidemocráticos pasados los 30 años de dictadura de Rafael Leónidas Trujillo Molina y los 12 de Joaquín Balaguer Ricardo, usaron el poder del Estado para el continuismo, quienes hacían todo cuanto le fuera posible para arrebatar el poder a quien fuere necesario, mediante el uso abusivo del poder militar y económico.

Podemos asegurar que la democracia y la participación representativa asoman con el ascenso al poder de Don Antonio Guzmán Fernández, quien se casó con la gloria al auspiciar la libertad de los presos políticos de Balaguer, quien manejó a su antojo el país, llegando inclusive a decir que la Constitución Dominicana era un pedazo de papel, haciendo con la nación lo que le fuera oportuno a los fines de controlar con la crema y nata de la época.

La ley electoral ha mantenido trabas para los partidos pequeños, pues dispone una proporcionalidad en su artículo 50, incisos a y b de acuerdo a los resultados de las dos últimas elecciones celebradas, ésta misma situación de privilegios se transfiere a los medios de comunicación y periodistas que gustan de trabajar cerca del poder político, creando las tendencias de polaridad de inmediato entre los dos más grandes, provocando a su vez tendencias amañadas a favor de los dos con más recursos y “Posibilidades de lograr el poder Político”.

Esta discriminación es la misma que saca de contexto los niveles de participación y crecimiento de los partidos y grupos alternativos, llegando a la excesiva discriminación que ha venido descalificando a todos los partidos emergentes, sin dejar espacios óptimos para una contienda justa y competitiva, dejando de lado los derechos ciudadanos consagrados en la Constitución de la República en el artículo 22, como es el derecho de elegir y ser elegido.

Quienes han tenido el control económico por lo regular han controlado todos los medios disponibles, provocando en épocas electorales todos los medios tengan periodistas con intereses postulando a favor de uno u otro candidato, aprovechando las fuentes asignadas para convertirlas en artillerías publicitarias y mercadológicas de los partidos que tengan la capacidad de ofrendar y repartir dinero y regalos a toda capacidad, comprando primero la conciencia de los periodistas y luego generando una opinión pública favorable para el candidato x que representan.

Las telecomunicaciones y el uso abusivo de los medios electrónicos cada vez con más poder efectivo sobre el mercado electoral se han convertido en la herramienta más poderosa cuando de contienda electoral se trata, pues no tienen muchos controles y hoy día representan la vía por excelencia para el marketing político partidario, ahora existen diversos tipos de periodistas algunos con escasa preparación han llegado amasar grandes fortunas producto de su pluma comprometida, transformando los pensamientos y las decisiones electorales a favor o en contra de un sector, olvidando la ética, la transparencia y los deberes ciudadanos.

Los periodistas y medios de comunicación tienen un reto moral y ético ante la sociedad, el compromiso de asumir un rol protagónico basado en la dignidad y el decoro, respetando a las grandes mayorías a la hora de servir una información la cual debe cumplir con los requisitos de orientar, educar sin distorsionar los mensajes y sin afectar la verdad de lo que contiene, pues la mayoría de las veces, son servidas para beneficiar a x candidato o partido, perjudicando en forma frontal y directa a los que consideran oposición o contrarios, esta no es ni debe ser la labor de los medios de comunicación, éstos entienden que los medios viven de lo que producen, la publicidad paga al medio y a los periodistas y los compromisos personales de unos que otros periodistas traen consigo lujosos coches, apartamentos, viajes, dinero y un cambio de estatus.

Se ha perdido en mucho la conciencia nacional, la actitud cívica e indeclinable de los llamados a defender con honestidad el trabajo social que están llamados a realizar, una prensa comprometida con sectores particulares tras la búsqueda de sus intereses propios y materiales sin duda alguna que afectará los intereses colectivos y no alcanzará más que a garantizar un estilo de vida que los mantenga cerca del poder al precio que sea, pues solo son solidarios con sus propias situaciones.

La comunicación política no deberá apartase de su rol social, cuya ideal principal tiene y debe ser despertar la conciencia nacional para que el pueblo pueda tomar justas y equilibradas decisiones electorales de forma y manera ganemos todos.