La Copa Oro llegó a Filadelfia envuelta en otro escándalo

Foto de archivo
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Filadelfia, EE.UU. La décimotercera edición de la Copa Oro alcanza la última etapa con la llegada a Filadelfia de los cuatro equipos que van a disputar los partidos por el tercero y cuarto puesto que lo harán Estados Unidos y Panamá, mientras que México y Jamaica lucharan por el título de campeón en la gran Final.

Lamentablemente para la imagen del deporte del fútbol y de la Concacaf su mejor torneo de selecciones nacionales no llega precedido de entusiasmo, ilusión y grandes espectáculos vividos en los ya 18 días que se llevan de competición.

Todo lo contrario, se acerca a su final con un nivel futbolístico bajísimo, apenas un par de partidos que rescatar de los 24 que se han disputado, y lo que es peor, envuelto en un escándalo mayúsculo protagonizado por los árbitros, especialmente el guatemalteco Walter López y el estadounidense Mark Geiger.

Sus acciones, con la señalización de penaltis más que dudosos a favor de México, en los partidos de cuartos de final ante Costa Rica (1-0) y frente a Panamá (2-1), en semifinales, ha dejado aún más cuestionada la gestión, limpieza y transparencia de la organización de la Concacaf.

Los directivos de la Concacaf después de haber sido llamados “ladrones” y “corruptos” por todo el equipo de Panamá cuando concluyó el partido frente a México, que perdieron por la pésima labor de Geiger, lo escribieron en una gran pancarta dentro del vestuario del Georgia Dome, de Atlanta, donde se disputó el partido, no han sido capaces de dar a conocer un sólo comunicado oficial.

Los que si han dado a conocer su decepción por lo sucedido en el campo de juego han sido los directivos de la Federación de Fútbol de Panamá, que ya presentaron la demanda ante la Concacaf para que remuevan al panel de selección de los árbitros, tras calificar su labor como “insultante y de vergüenza”.

Mientras, en Filadelfia no hay ambiente de nada después que la selección de Estados Unidos quedó eliminada y tendrá que jugar el sábado su último partido en el torneo en busca del tercer puesto, que al menos le deje el honor, y también puedan recuperar la moral tras la derrota sorpresa (2-1) que sufrió ante Jamaica en la semifinal.

No se sabe todavía si la selección de Panamá, aunque llegó a Filadelfia, al final se decida a jugar el partido contra Estados Unidos.

Existen rumores que tal vez los jugadores se nieguen a hacerlo cuando llegue la hora de salir al campo en represalia por lo que consideran fue un “robo” que sufrieron en el partido frente a México al señalar Geiger un penalti inexistente a favor de México a falta de dos minutos para el final y cuando tenían la ventaja de 1-0 en el marcador.