La crisis  se ensaña con el turismo del Caribe

 Un reportaje de la agencia noticiosa Associated Press firmado en Cap Cana describe los efectos  de la crisis financiera mundial sobre la otrora pujante industria caribeña del turismo.

 Toma como punto de referencia el centro de vacaciones del extremo oriental de la isla Hispaniola, un complejo de decenas de hoteles, tres campos de golf y un embarcadero. Tras describir lo paradisíaco del lugar  con el esplendor de la naturaleza y la comodidad de los alojamientos, pasa  a referirse a los despidos masivos luego que Lehman Brothers se declaró en bancarrota y  fallaron las gestiones del complejo por conseguir un préstamo de 250 millones.  Los huéspedes han desaparecido. Otros enclaves fabulosos del Caribe, como Caicos, pasan por la misma situación, refiere el reportaje. 

PUNTA CANA, R. D. Danica Coto, AP.- El océano irradia un color azul turquesa brillante como su tuviese reflectores debajo de la superficie. Un oleaje suave golpea la arena, sin apuro por llegar hasta las idílicas palmeras.  

Esa vista podría ser disfrutada desde cientos de residencias de lujo, pero no hay huéspedes. Tampoco hay techos. Afuera hay prolijas pilas de tejas rojas.

El viento sacude las puertas y los papeles de diario que cubren las ventanas.   La construcción del centro de vacaciones Cap Cana, un complejo que incluye decenas de hoteles, tres campos de golf y un embarcadero, es víctima de la crisis financiera mundial, la cual se ha hecho sentir con particular fuerza en la industria turística del Caribe.   Cap Cana despidió a 500 empleados el mes pasado, luego de que Lehman Brothers se declaró en bancarrota y no pudo conseguir un préstamo de 250 millones de dólares.

Las conversaciones para renegociar un préstamo de 100 millones de dólares a corto plazo fueron suspendidas la semana pasada y se anticipan más despidos.   “Nuestro proyecto está siendo afectado por el tsumani económico que ha paralizado los mercados financieros mundiales”, declaró el presidente de Cap Cana Ricardo Hazoury.  

También se han suspendido los trabajos en el complejo Ritz-Carlton de Molasses Reef en las islas Caicos, donde 60 trabajadores chinos se rebelaron el mes pasado y exigieron el pago de sueldos atrasados.

Unos 160 empleados fueron enviados de regreso a China y no está claro si se completará la construcción de un hotel, un embarcadero y un condominio. Se ha completado tres cuartas partes de las obras.   Los empleados están buscando trabajo fuera de la industria turística. Muchos fueron enviados de vuelta a casa.   Víctor Felipe Feliz, de 24 años, ha estado apelando a su tarjeta de crédito para comprar comida para sus hijos desde que perdió su trabajo en la construcción el mes pasado en Cap Cana.   “Necesito trabajar para poder comprar pañales y alimentos”, manifestó. “Desde hace un par de meses que no compro ropa. No tengo dinero para nada”.  

Cap Cana planea despedir otros mil empleados en los próximos meses, según un portavoz de la empresa que pidió no ser identificado porque no está autorizado a suministrar información. El presidente de la firma, Hazoury, no obstante, dice que espera que el proyecto siga adelante. El complejo de 130 kilómetros cuadrados (50 millas cuadradas) se encuentra en el extremo oriental de la República Dominicana, en medio de una densa selva. Entre los socios del proyecto figuran Deutsche Bank, la Trump Organization la Ritz Carlton Hotel Company. 

Cap Cana funciona como una verdadera ciudad, más que como un complejo privado. Genera su propia electricidad y su propia agua, y cuenta con cuatro hoteles de lujo, cientos de villas y condominios, tres campos de golf, un embarcadero exclusivo para yates grandes y una escuela que comenzó a funcionar hace dos años.

Bahamas y PR

Bahamas despidió a 800 trabajadores ante la escasez de huéspedes que tenía. Baha Mar Resorts despidió a 40 empleados de su Sheraton Resort y a otros 40 en el Wyndham Nassau Resort.   “Estoy en este negocio desde hace 38 años. Vi el impacto de la Guerra del Golfo. El de la recesión de los años 80. Desde ya, lo del 11 de septiembre”, comentó Robert Sands, vicepresidente de asuntos del exterior de Baha Mar.  En Puerto Rico, el Caribe Hilton despidió a más de 50 empleados este mes debido al alza en los costos y la escasez de huéspedes. Es la primera vez que el hotel despide gente desde los ataques del 11-S.