La crítica de arte en Jeannette Miller

La crítica de arte en Jeannette Miller

Jeannette Miller no pretende que el artista desaparezca de la obra. No cree en su liquidación general porque se da cuenta que cada sujeto creador representa a un grupo social y a una época. De ahí la importancia del Arte y los artistas para una sociedad, cualquiera que sea, porque el Arte es un tejido de figuras en el tiempo.

Parte 2/2
En su monografía sobre Fernando Peña Defillo, Jeannette Miller refiere: “la guerra de los tiempos actuales se libra entre el ser humano creador y el ser humano consumidor”.

En un interesante diálogo, entre Jeannette Miller y el escritor y filósofo José Mármol, presentado en el programa “Conversación en la Catedral”, la crítica afirmó en relación al ser humano, muy específicamente sobre el artista, lo siguiente:

“En la medida en que puede pararse, mirar algo, mirarlo tal como es… con un espíritu crítico y a partir de esa visión cuestionante dar su propia visión del mundo está de una manera, a través de la creatividad (esa reacción no es más que una reacción de la creatividad), siendo un contestatario […] El artista, el creador es el verdadero cuestionador, el verdadero opositor: la luz de los tiempos de hoy. […]. Inmediatamente, ese ser humano es capaz de pararse, pensar y dar su respuesta, es decir de diferir de lo que se le plantea como lo excelente, lo positivo, la imagen de triunfo etc., etc.

Ya ese elemento es un elemento contestatario y es un elemento que al oponerse a esa visión general va creando nuevas pautas para que la cosa pueda cambiar. Por lo tanto, yo afirmo en ese trabajo que la guerra de hoy es, realmente, una guerra cultural.

Esa guerra que todos llevamos dentro de nosotros mismos algunos a nivel consciente, otros no. Desde, incluso, aquellas personas que no tienen un alto nivel de conocimientos. […]. Yo diría, para mí particularmente, que en manos de los artistas e intelectuales, principalmente, en manos de los artistas, de aquellas personas que te plantean nuevas respuestas, es donde están los caminos que marcarán lo que será el futuro de nuestras sociedades”. (Miller, 2020)

Como pueden comprobar, Jeannette Miller está dotada de una inteligencia crítica encarnada en su palabra. Sus textos e investigaciones demuestran su capacidad de concentrar sus sentidos y sensibilidad en la “atención a lo único”. Miller mantiene su mirada sobre las individualidades y las diferencias que conforman el estrato social y arte que lo contiene.

Los libros de Jeannette Miller sobre la historia del Arte son la historia del espíritu en tanto produce y consume la obra. Pero en su camino hacia lo único entra al mundo de las comparaciones, mundo infinito de lo existente. Entonces, lo único se convierte en una mirada a la totalidad dentro de los límites de la crítica.

Miller despliega en sus trabajos que al estudiar a un artista y su obra no está estudiando su genialidad sino cierta idea del genio. No persigue a un ser ni siquiera a una obra sino a una esencia manifiesta: la identidad y la cultura de un pueblo.

El autor o sujeto del arte se encuentra ausente en cuanto persona física, pero más presente que nunca en cuando a sus esencias. Se trata de imágenes, de formas, de estructuras descentradas donde el yo personal se ha convertido en obra. El lenguaje crítico de Jeannette Miller no se dirige a nadie en especial, no revela nada en particular y lo revela todo para aquel que se conecta.

La individualidad estalla en sus críticas y se disuelve en la idea. Así, cuando habla de Rincón Mora o de Domingo Liz habla del genio creador y no de la persona, se refiere a un yo sin yo.

Jeannette Miller habla de cómo una misma obra de arte puede significar diferentes cosas dependiendo de la hora o el estado de ánimo con que se observe. Su afirmación nos recuerda a Charles Du Bois cuando refiere: “No soy ya una persona sino el lugar de mis estados”, o cuando enuncia… “Es el estado, lugar de paso, en el que no somos más que la estación de confluencia por donde pasan, desfilan, los innumerables trenes interiores”.

Miller vive su cotidianidad inmersa en el arte. Los reflejos del sol y las sombras sobre las obras de arte no pasan desapercibidas a su alma observadora. Ha vivido por y para el arte, concentrada su mirada en el arte dominicano.

Hoguera que evita el congelamiento, nutrida por el arte que lanza sus valiosas obras acrecentando las altas llamas de su pensamiento, receptáculo de la naturaleza y la sociedad que la inspiran a investigar y escribir como poeta y narradora y crítica sobre el mundo del arte caribeño, de la identidad dominicana y de las justicias e injusticias que marcan el corazón del mundo y que el arte muestra en todas sus sutilezas y crudezas.

Como pueden comprobar, la crítica Jeannette Miller está dotada de una inteligencia crítica encarnada en sus palabras

Con su crítica nos muestra quiénes somos

Jeannette Miller desarrolla y protege la historia del arte dominicano para dejarnos una huella de nuestra existencia, de nuestro devenir. Con su crítica nos muestra quiénes somos a través de nuestro arte, manifestación de nuestra identidad.

En Miller hay como diría George Poulet: “una voluntad de prolongar en sí el ritmo del pensamiento de otro, es el acto inicial del pensamiento crítico. Pensamiento de un pensamiento, penetración con la mirada sobre otra mirada para entender y hacer suya la manera en que el pensamiento creador de la obra se forma, procede y se expresa” (Poulet, 1967).

La identidad y su manifestación es el punto focal que permea su crítica. Focalización referida a la identidad dominicana marcada por el Caribe: permeable, elástico, abierto a la universalidad y al cambio.

Afirmamos, para finalizar, que la crítica de arte en Jeannette Miller gira en torno al arte y la identidad dominicana porque para ella ambos van de la mano. Recordemos su opinión definitoria sobre esta dualidad: “La idea de dominicanidad no podría lograrse sin el registro de nuestras costumbres, creencias y formas de enfrentar la vida […].

La lucha por mantener esa memoria, rescatarla y difundirla, es una lucha de sobrevivencia”. (Miller, 1961).

Resumen de la conferencia presentada en el XVI Simposio de Historia y Crítica de Arte de la UASD- Escuela de Historia y Crítica de Arte. Dirigida por Fidel Munnigh.- La autora es profesora de la PUCMM

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