La cuestión salarial

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El Presidente de la República, Dr. Leonel Fernández, anunció un aumento salarial para el sector público. Ese quince porciento adicional repercutirá, por supuesto, sobre el sector privado. Sueldos y salarios crecerán en lo adelante… para estimular, en proporción mayor, el alza de los precios. Porque unos y otros marchan concatenados, sin que puedan ser refrenados por controles e inspectorías que, a fin de cuentas, salen sobrando.

La intención es buena. Como el propio mandatario explicó, esta elevación para sueldos inferiores a los treinta mil pesos beneficiará a un elevado número de empleados públicos. Conforme la cifra relativa que ofreció, el beneficio abarca a casi la totalidad de la burocracia estatal. Mas ese quince porciento mitigará las presiones inflacionarias, y no resolverá problemas sino a muy pocos. Paradójicamente, a los de menos ingresos. Porque tampoco el aumento es significativo.

Creo haberles dicho que hice un estudio sobre la cuestión de los sueldos y salarios. Desde que se realizaron los primeros aumentos de sueldos al concluir el decenio de 1970, comenzó a ampliarse la brecha entre el ingreso real y el costo de la vida. Se perdió un equilibrio celosamente conservado desde la época de la dictadura de Rafael L. Trujillo. Por lamentable que parezca, ninguna de las administraciones ha procurado preguntarse cómo esta desproporción impacta en el nivel de vida.

De ahí que pregonemos que la solución a los problemas del ingreso familiar no podrá buscarse por vía de los aumentos nominales del salario. Es impostergable un cambio de políticas. Por supuesto, no dejamos de reconocer que el alza de precios en mercados internacionales de muchos bienes, incluyendo el petróleo, determinan los precios locales. Después de todo, hemos buscado, y logrado, hacer de la nuestra una economía supremamente dependiente de factores externos.

Pero es imperativo que el Gobierno Dominicano reasuma un papel rector de la vida dominicana, perdido también, como muchos asuntos, como si fuese alfiler de cabecita. Debido a lo que se afirma, conviene que analicemos más detenidamente lo relativo al anuncio presidencial a que se contraen estas disquisiciones.