La culpa es de mi generación

MARÍA FILOMENA BARLETTA
Cada vez que puede, mi hijo Antonio, de veintidós años de edad, me dice, para mitigar su indignación con nuestro sub-desarrollo: “La culpa es de tu generación. Uds. los que tenían que meterse en política, los que eran la clase con condiciones para dirigir este país, que no necesita servirse sino servir a los demás, son los culpables de que esta generación que está subiendo ahora se sienta con deseos de largarse de aquí”.

En una encuesta en su universidad, la más cara del país, en una de sus clases de Derecho, más del 75% de los compañeros de promoción, incluyendo el profesor, dijeron querer irse de República Dominicana.

Estamos hablando de alumnos que solo les falta la graduación como profesionales, pertenecen a una élite de este país, por sus condiciones económicas, y una gran mayoría está trabajando ya, o puede, si lo desea, conseguir una empleo fácilmente en su área.

Y entonces ?Cuál es el problema?

La calidad de vida es la respuesta. Aunque lo hayan tenido todo o casi todo, la calidad es insuficiente.

Empecemos por los apagones, el caos del tránsito, el elevado costo de la vida, la falta de institucionalidad, la ausencia de un plan de desarrollo nacional. Sigamos por la falta de servicios públicos confiables, la inseguridad ciudadana, el auge de los vicios, la corrupción campante, la falta de apoyo en el esparcimiento sano, el gasto público descomunal en obras superfluas. Continuemos con los nuevos ricos, aquellos que no se sabe de donde pro     viene su fortuna, que solo se encargan de su exterior y no les importa su interior, esos que le estrujan al vecino el último carro que consume en gasolina mensualmente el equivalente de un sueldo mínimo. Tiene razón mi hijo.